A ÉL TODA LA GLORIA!!!

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miércoles, 17 de febrero de 2016

Cuando la sabiduría haya entrado en tu corazón, Y el conocimiento sea dulce a tu alma, Te guardará la discreción, Y te preservará la prudencia, Para librarte del camino malo;

REFLEXIONA Tus testimonios son muy firmes; La santidad conviene a tu casa, Oh Jehová, por los siglos y para siempre. Salmo 93:5
Si no conoces, mejor averigua



Conocer los problemas es de sabios


Un joven sueco de 21 años de edad se quito la vida mientras emitía con su webcam en un portal ante cientos de usuarios que no podían creer lo que estaban presenciando.
Al parecer el joven se pasó un rato chateando después de haberse tomado una buena dosis de tranquilizantes, en el chat en el que se encontraba pidió consejos sobre como quitarse la vida en casa, y varios usuarios le dieron algunas ideas sobre como hacerlo utilizando el cable de la computadora, mientras otros intentaban evitarlo, lo que quizás nadie sabía es que iba a hacerlo en serio y estaban a punto de presenciar una horrible muerte en vivo y directo.
El joven dejó una nota en la que decía:
“Bueno, así que… ahora estoy aquí sentado apunto de matarme, me pregunto donde acabaré…
¿Quizá la vida entera fue una prueba de resistencia? Si renazco de alguna manera, espero no renacer en este lugar, ni en esta época, ni en este planeta.
Quiero a mi familia más que a nada, pero honestamente no puedes vivir por otros… No creo que mi vida apeste, ¡De hecho está bastante bien! Pero a veces sencillamente es demasiado difícil. No me siento con ganas de escribir nada más. Adiós!”
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EL TRATAMIENTO BÍBLICO
Conociendo los problemas para darle solución

En este estudio usaremos las palabras “problemas” o “conflictos” en forma intercambiable. El conflicto es una situación específica o un conjunto de situaciones que enfrenta una persona, y ante las cuales necesita responder adecuadamente para poder funcionar con efectividad en el ambiente que la rodea. Estamos hablando de “un problema” o de “un conflicto” cuando el aconsejado reconoce, o bien ignora, que carece de una respuesta efectiva disponible para confrontar esa situación determinada.

Nos hemos enfrentado innumerables conflictos, y mientras más vivimos, más nos damos cuenta de que no existe lógica cuando se trata de asumir los problemas de la vida. La razón: éstos son tan variados, las circunstancias tan diferentes y las personas tan únicas en la forma y actitud con que los enfrentan, que no siempre existen soluciones fáciles, ni las encontramos de manera natural. Los conflictos de las emociones y de las relaciones interpersonales son más difíciles que los problemas matemáticos, pues para estos hay soluciones exactas. 

Después de años de asesorar y contactar a miles de personas en crisis, creemos que las situaciones problemáticas pueden resolverse, pero no siempre resulta fácil y, por lo tanto, se requiere contar con una sabia preparación. 

Debemos utilizar todos nuestros recursos para encontrar la solución y tener la voluntad de buscar ayuda especializada cuando el problema nos demande mayor experiencia o sabiduría.

  “Después de años de asesorar y contactar a miles de personas en crisis, estoy convencido de que las situaciones problemáticas pueden resolverse, pero no siempre hacer esto resulta fácil y, por lo tanto, se requiere contar con una sabia preparación”.

Existen algunas razones generales por las que los conflictos son complicados:


  Porque el ser humano actúa y responde por medio de sus sentimientos y               emociones

Es muy difícil entender y luego buscar la solución apropiada para los conflictos de alguien, pues en el asesoramiento tratamos con sus sentimientos y emociones. Los seres humanos tenemos la habilidad de fingir, esconder o manipular. Algunas personas con problemas se vuelven expertas en mostrar emociones que no sienten. Por ejemplo, alguien puede fingir un sentimiento cuando llora pidiendo perdón por un pecado cometido, pero es posible que no tenga la intención de abandonarlo. Sólo quiere pasar el mal rato y evitar las consecuencias de su acto de maldad, pero no cambiar en realidad.

  “Es difícil encontrar soluciones cuando los aconsejados fingen sus sentimientos y manipulan a los demás con sus emociones”.

Esteban, muy compungido, solicitó a su esposa que le diera una oportunidad. Él me buscó para que sirviera de intermediario ante Elena, pues ella rechazaba la idea de volver. Logré que accediera e iniciara el proceso de asesoramiento. En las tres primeras sesiones, Esteban se mostraba muy acongojado y pedía perdón mientras lloraba, porque su esposa lo había sorprendido en una relación adúltera. 

Después de la cuarta sesión, Elena me comentó que notaba a su esposo extraño, y que en varias ocasiones vio que se incomodaba cuando recibía llamadas en su teléfono celular. Establecimos un plan para sorprenderlo y comprendimos que las lágrimas de Esteban eran de cocodrilo. Nunca había dejado a la otra persona y tanto sus lágrimas como las promesas de cambio y las muestras de arrepentimiento, sólo eran una táctica para enmascarar lo que verdaderamente sentía.

LECCIÓN: 
El arrepentimiento no es un acto que involucra solamente una demostración emocional del momento, sino algo que la persona a quien se ofendió debe comprobar con el paso del tiempo. Sin embargo, debemos aceptar el dolor que el otro expresa, pues no hay forma de comprobar si lo hace sinceramente o no, pero la persona ofendida debe mantenerse vigilante para ver si las acciones del arrepentido demuestran su sinceridad.

Es difícil aconsejar con certeza, pues la persona puede esconder sus emociones y al evaluar lo que vemos podemos llegar a conclusiones equivocadas. En medio de una situación conflictiva con su cónyuge, y para evitarse más complicaciones, uno de los miembros de la pareja puede demostrar externamente que todo está bien, y ocultar su enojo o tristeza creyendo que así evitará nuevos problemas.

No todas las personas que acuden a un consejero tienen la intención de cambiar. Algunos buscan consejos por razones erróneas. Otros están convencidos de que es su cónyuge quien debe hacerlo, manipulan al consejero para que esté de su lado. Muchos acuden a consejería obligados por su cónyuge, sólo porque les están dando la última oportunidad y por el temor de que su relación matrimonial termine, y aunque acceden al proceso, en realidad no están interesados sino en “salvar su pellejo”.

Si en la vida diaria podemos manipular nuestros sentimientos, también se puede hacer cuando se está pasando por un proceso de asesoramiento y no hay verdadera intención de cambio. Por eso se esconden sentimientos, y si el consejero se encuentra frente a un problema difícil es preciso que se tome el tiempo necesario y utilice todas las técnicas conocidas para cumplir su labor.

  “Debido a que las emociones se pueden fingir, es imprescindible realizar un trabajo profesional y capacitado. Los consejeros que no se toman el tiempo para investigar, que responden en forma simplista, que son impresionados por las muestras emocionales de los aconsejados o no tienen profundidad en su evaluación, no podrán comprender la naturaleza de los problemas, ni ayudar efectivamente en su solución”.

Durante varias sesiones René se mostraba sonriente y seguro de sí mismo, y reiteraba que había perdonado el adulterio de su esposa. Pero poco a poco, el examen de sus acciones me fue demostrando lo contrario. Ni siquiera entendía lo que era el perdón, ni dejaba de controlar severamente a su esposa, a pesar de que durante meses ésta le había demostrado su arrepentimiento. 

Luisa mantenía una buena sujeción a las normas del procedimiento de restauración de la confianza que habíamos acordado, y renunció a su trabajo donde había conocido a su amante. Dio a conocer su nuevo horario y llegaba a su casa a la hora acordada. No tenía una mala actitud cuando su esposo hacía preguntas, pero nada satisfacía a René. Aunque en las sesiones continuaba demostrando que todo estaba bien, en la relación con su esposa le demostraba rechazo.

LECCIÓN: 
El consejero no debe limitar su labor a comprobar el cambio de actitud que los aconsejados demuestran en las sesiones de asesoramiento. Los reportes de la conducta en el hogar y del progreso de la relación, son esenciales para determinar si están volviendo a tener relaciones saludables.

  Los conflictos humanos son difíciles de tratar

Todos sabemos que diferentes individuos pueden tener reacciones muy distintas ante las mismas circunstancias. Esa es una de las razones por las que necesitamos conocer los problemas y también a las personas, para que esta difícil tarea de investigar la raíz de los conflictos pueda ser realizada. 

Es imprescindible hacer notar a los aconsejados que cada uno verá solamente lo que está preparado para ver, porque cada persona ve la vida en forma distinta. Nuestro juicio sobre un problema común puede ser tan distinto como la descripción que dos personas hagamos de un mismo objeto, dependiendo de qué lado y con qué óptica lo vemos. 

Por ejemplo, María estaba cansada y molesta por la actitud de su marido, porque lo consideraba extremadamente pasivo y sin autoridad. Por lo general ella actuaba de manera enérgica y grosera con su hijo. Luis, en vez de gritarle, como lo hacía su esposa, cuando el niño dejaba sus cosas desordenadas lo trataba con tranquilidad y al mismo tiempo con energía, pero sin presionarlo. Según María, su esposo estaba equivocado porque no actuaba como ella, y quería una actuación más fuerte, inmediata y con mayor presión.

Luis no reaccionaba, o lo hacía lentamente. Maria y Luis eran muy distintos y tenían diferentes formas de actuar en la vida, pero no lograron aprovechar esas diferencias para enriquecer su situación. 

La labor del consejero era orientarlos para que les fuera posible ver cuánto puede dar cada uno, y lo importante que es mantener bajo control sus reacciones extremas y debilidades. Ella tenía la virtud de confrontar los conflictos cuando ocurrían, pero se iba al extremo de la rudeza: su debilidad era alterarse con facilidad. 

Luis tenía la virtud de tratar a las personas con tranquilidad y respeto, pero se iba al extremo de la pasividad. Es natural que frente a un mismo problema existan distintas reacciones, pues somos diferentes. Estas reacciones presentan un gran desafío para el consejero, quien debe ayudar a equilibrar las cosas.

Por ésta y otras razones, un consejero que simplifica al máximo los problemas dará soluciones superficiales que al final no ayudarán. Por otro lado, tampoco el consejero debe dejarse vencer por la complejidad de las situaciones problemáticas. 

Aun cuando esté enfrentando un caos, debe ayudar al aconsejado a buscar alguna opción, recordando siempre que muchos de los problemas que enfrentamos se deben a que no sabemos cómo manejarlos. 

El consejero debe entender que no necesita convertirse en un sargento que da órdenes duras e irrevocables, o en un general que entrega la estrategia y quiere que los soldados la sigan sin razonar. El consejero debe entender que nadie actúa efectiva y fructíferamente sin comprender la problemática y adquirir la habilidad de manejarla.

Debe ayudar a sus pacientes a entender que son ellos quienes necesitan aprender a usar sus propios recursos para comenzar a manejar la situación problemática de una manera más efectiva, pues la forma como lo han estado haciendo hasta el momento ha sido inadecuada. 

La vida nos mete en situaciones críticas que demandan una respuesta sabia y no siempre la tenemos. Ser inteligente, por ejemplo, y fallar en la escuela es un problema que requiere solucion. Estar desempleado a pesar de tener una buena profesión y gran disposición para trabajar, es algo que debemos resolver cuanto antes. Afrontar la vida cuando se nos ha diagnosticado un cáncer es tan dificil como cuando fallamos en nuestra relación matrimonial a pesar de todos los esfuerzos que hagamos.

Cuando la gente siente que no está manejando adecuadamente sus problemas o se sienten vencidos por ellos, por lo general buscan ayuda. Por supuesto, también existen algunos individuos que insisten en tratar de arreglar las cosas aunque hayan comprobado que no pueden hacerlo, y otros que por su gran orgullo no aceptan la ayuda disponible.

Hijo mío, si los pervertidos te quieren seducir, No consientas. Hijo mío, no los acompañes en su camino, Aparta tu pie de sus senderos,Porque sus pies corren hacia el mal,

REFLEXIONA Tus testimonios son muy firmes; La santidad conviene a tu casa, Oh jehová, por los siglos y para siempre. Salmo 93:5
El aconsejamiento es primordial


LA CONSEJERÍA: PRIMORDIAL EN LA CONGREGACIÓN
LA REALIDAD MORDIDA POR EL PECADO


Adolescente se suicida tras video humillante publicado por su padre
El caso de una adolescente que se suicidó luego de ser humillada por su padre en redes sociales ha indignado a la comunidad estadounidense que pide castigo para el progenitor.


Izabel Laxamana, de 13 años, se suicidó en Washington a unos días de que su padre compartiera un vídeo de ella en Internet como castigo.

En la grabación puede verse la reacción de la adolescente después de que su padre le cortara el cabello como sanción a su mal comportamiento. Un amigo de Izabel fue capaz de grabar el vídeo con su móvil justo antes que este fuera retirado de Youtube.
"Estas son las consecuencias de complicar las cosas. Has perdido todo tu precioso pelo”, se oye decir a su padre. Luego la cámara apunta al suelo, donde se pueden ver los mechones de cabello. “¿Ha merecido la pena?”, pregunta otra vez el hombre. “No”, responde Izabel. “¿Cuántas veces te lo he advertido?”, pregunta él. “Muchas”, responde ella con temor.


El motivo para este castigo se desconoce.

Según informó el medio local News Tribune, el pasado sábado, la joven se bajó de un carro y se lanzó por el puente de la carretera Interestatal 5. A pesar de que fue enviada a un hospital de Seattle de inmediato, Izabel murió a las pocas horas del ingreso.

En la web ‘Justicia para Izabel’, creada para honrar la memoria de la fallecida, se pide un castigo al padre por ‘parent shaming’ (padres humillan a sus hijos en internet como forma de castigo). Ahora los amigos de la familia están recolectando dinero para costear su funeral, en GoFundMe.

LA REALIDAD A LA LUZ DE LA PALABRA DE DIOS



En algún momento todos hemos recibido ayuda de alguien que decidió atender nuestra necesidad, y que además contaba con las capacidades necesarias para cumplir su objetivo. Desde el mecánico que arregló nuestra bicicleta hasta el médico que nos removió los cálculos renales, y el consejero que nos orientó al elegir una carrera, cada uno ha sido importante para nuestro desarrollo.

La historia también ha demostrado que ciertas personas, en condiciones apropiadas y con el conocimiento adecuado, fueron capaces de ayudar a otras a enfrentar conflictos de toda índole. La posibilidad de dar guía u orientación a otro individuo también es factible en el área emocional, y no sólo en la parte técnica.

He tenido el privilegio de ayudar a muchas personas y creo que una de las experiencias más hermosas es comprobar que nuestra orientación, nuestras palabras y consejos, les han servido para enfrentar sus crisis personales.

Debido a que todas las personas necesitan orientación en algún momento, y que los niveles de madurez son siempre dispares, encontramos que algunos están más capacitados que otros por lo cual nos es posible aprender de sus experiencias y consejos. 

A raíz de esto, también han surgido una gran variedad de profesionales de ayuda que cumplen con una importante función en la sociedad como: capellanes, trabajadores y visitadoras sociales, abogados, ministros, psiquiatras, profesores, entrenadores en las distintas disciplinas deportivas, psicólogos, etc., cuyas disciplinas nacieron gracias al deseo de ayudar y orientar a los individuos que no utilizan sus propios recursos porque no saben cómo hacerlo, o con el fin de que adquieran nuevas técnicas y formas de enfrentar los problemas que no hayan podido resolver. 

Por otra parte, aunque es cierto que en las diferentes áreas de conflicto se requiere de la orientación de distintos especialistas y de técnicas muy diversas, también lo es que todas aquellas personas que han recibido sabiduría por parte de Dios tienen la posibilidad, en forma general, de consolar a otros en sus crisis.


  No todos pueden ayudar

Las buenas intenciones y la empatía de una persona no son suficientes para dar sabias orientaciones. Aunque la mayoría de nosotros es capaz de prestar ayuda en las necesidades mínimas, lamentablemente no todos podemos orientar, de manera sabia y profesional, a quienes tienen necesidades específicas y, por lo tanto, requieran de un tratamiento fructífero.

El solo hecho de contar con experiencia no nos capacita para ayudar, y no todos los que aprenden a resolver problemas técnicos son capaces de enfrentar sus problemas personales. Seguramente usted conoce profesionales inteligentes que han destruido sus familias, no por maldad sino por inhabilidad. También existe el otro lado de la moneda: muchos profesionales que pese a ser efectivos en sus servicios técnicos o profesiones, no son muy eficientes en el manejo de las relaciones interpersonales o en las relaciones con su propia familia. Un mecánico puede solucionar los problemas que una persona tenga con su automóvil, pero no puede ayudarla a vencer el temor de manejar. Mientras usted estudiaba, sus profesores lo orientaban y le impartían conocimiento. Pero al mismo tiempo, tenía otras necesidades que lo motivaron a buscar otro tipo de ayuda en esas mismas personas, aunque no siempre pudieron brindársela porque no a todos les es posible resolver ciertas situaciones de conflicto.

  “Por el solo hecho de adquirir experiencia no estamos capacitados para vivir ni para ayudar, y no todos los que aprenden a resolver problemas técnicos aprenden a enfrentar problemas personales. La prueba es que existen muchos profesionales inteligentes que han destruido sus familias, no por maldad, sino por inhabilidad. Para saber enfrentar problemas debemos prepararnos y cuando la solución escapa de nuestra competencia, debemos buscar alguien que nos pueda orientar con profesionalismo y excelencia”.


  Algunos pueden prepararse para ayudar

La intención, al escribir este libro, es ser un instrumento de orientación para que no sólo los consejeros o los pastores puedan desarrollar la habilidad de ayudar, sino también otras personas que sientan compasión y mucho amor por la gente, y que además posean el potencial de dar orientación sabia, si reciben primero sabia orientación. En la sociedad existen muchas personas que por su profesión o tipo de trabajo que realizan, están en contacto permanente con las necesidades humanas y a muchas las buscan para recibir su consejo.

En las congregaciones cristianas, la búsqueda de asesoría no se limita sólo a los pastores. En los grupos de afinidad y de apoyo, en las células familiares, existen personas que no tienen acceso a sus líderes en forma regular y ante la necesidad de recibir asesoramiento buscan a aquel que esté más inmediato, sea que esté preparado o no. Tanto ancianos, como líderes de grupos familiares, diáconos, y líderes de jóvenes, damas y grupos de varones, son consultados regularmente por los nuevos creyentes que comienzan a aprender a vivir en un estilo de vida nuevo y basado en valores diferentes. Mi deseo es ayudar a quienes lo planeen o no, se verán involucrados en esta hermosa pero difícil tarea de aconsejar sabiamente. Este es un libro de guía para todos los lideres que deseen adquirir conocimiento, aprender técnicas y desarrollar empatía con los que se encuentran en necesidad ya que en algún momento buscarán su ayuda por tener más experiencia o una posición de autoridad.

Estoy convencido de que no todos los pastores pueden orientar profesionalmente, pues algunos no tienen la capacidad de aconsejar y no todos han sido llamados por Dios para cumplir esa función ministerial; por esto, a aquellos que se han autoelegido, Dios no los ha capacitado para ayudar. Pero debido a la existencia de millones que sí han sido llamados, y puesto que muchos no han tenido la oportunidad ni el privilegio de estudiar asesoramiento familiar, mi intención es entregarles conocimiento y herramientas para que puedan realizarlo con excelencia. Estoy convencido de que todos ellos pueden hacerlo si toman la determinación de prepararse con diligencia y de adquirir las técnicas indispensables.

Creo que es obvio que quien recibe orientación adecuada puede responder mejor en la vida. En un estudio de 400 evaluaciones psicoterapéuticas se llegó a la conclusión de que el aconsejado que ha recibido alguna terapia actúa mejor que el 75% de los individuos que no han sido tratados. En mi práctica personal también he comprobado que quienes han pasado por un proceso de asesoramiento poseen más herramientas y pueden enfrentar las crisis con mayor conocimiento. Podemos concluir que la ayuda sí ayuda, pero necesitamos prepararnos para saber cómo y en qué áreas es necesario hacerlo.

Por existir diferentes formas de acercamiento a los conflictos, por lo complicado que se puede tornar el relacionarse con otros y por lo complejo de las necesidades humanas, se requiere de una gran preparación. Parte de ella es adquirir la suficiente información con respecto a los problemas que pueden enfrentar el hombre y la mujer. Un buen consejero no sólo debe tener conocimientos sino, además, herramientas, una buena actitud y sabiduría para orientar con excelencia y en forma práctica a aquellas personas que, al confiar en él, le comparten sus más íntimas necesidades.

  “Estoy seguro de que la ayuda sí ayuda, y que necesitamos prepararnos para saber cómo, cuándo y en qué áreas ayudar”.

lunes, 8 de febrero de 2016

Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde... se fue lejos...allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente

REFLEXIONA


Tus testimonios son muy firmes; La santidad conviene a tu casa, Oh jehová, por los siglos y para siempre. Salmo 93:5
AMIGO DE PECADORES



YAHSHUA: AMIGO DE PECADORES

LA REALIDAD ENVENENADA POR SATÁN


Asesino de Monica Spear no se arrepiente de lo que hizo


 El autor material del asesinato de la actriz y modelo Mónica Spear, Gerardo Contreras Álvarez dice no arrepentirse de lo que hizo.

El joven de 19 años de edad condenado a cuatro años de cárcel por matar a la actriz en enero de 2014 declaró: "Yo no la maté porque quise, sino que yo disparé y casualmente la bala la agarró ella (...); no me arrepiento" y "sé que algún día voy a salir de aquí".

Conteras declaró que el atraco fue realizado por seis personas en total quienes colocaron piedras en la carretera a la espera de que se accidentara cualquier vehículo para asaltar a sus ejecutantes.

"Spear se quedó quieta; era un robo. Yo la revisé, no les conseguimos prendas (de valor). Ella no decía nada. El esposo sí, pero no le entendí nada porque hablaba en otro idioma", dijo el reo y reveló que disparó, él y "todos", después de que lo hiciera el ocupante de la grúa que concurrió en auxilio de los accidentados. 

Contreras fue detenido el pasado 29 de enero y condenado el 28 de abril a cuatro años de privación de libertad y seis meses de regla de conducta, la misma pena que recibió otro menor de edad responsable de la muerte del esposo de Spear. 

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LA REALIDAD BÍBLICA 
                                                                    
Los Anhelos del Pecador

También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.

Lucas 15:11–13



Si recordamos que una parábola es la presentación de una verdad espiritual utilizando el recurso de una terrenal, ¿qué quiso el Señor comunicar con la petición de este hijo y su conducta posterior? 

Sin duda alguna quiso representar a los publicanos y pecadores que los fariseos menospreciaron tanto en sus días. 

En su apreciación personal, los fariseos eran justos en sí mismos, merecedores de toda bendición divina. La rigurosidad con que se conducían en todos los aspectos externos de la religión les elevaba muy por encima de los demás mortales. 

Y Cristo, ante la realidad de que nadie entrará al reino de Dios con el ego inflado, en muchas ocasiones razonó y usó de misericordia para llevarles a entender el verdadero estado de sus corazones.

Fue precisamente ante las murmuraciones de los escribas y fariseos que nuestro Señor ofreció las parábolas que se encuentran en Lucas 15. “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste a los pecadores recibe, y con ellos come” (vv. 1–2), es “amigo de publicanos y pecadores” (Lucas 7:34). 

En su mentalidad, si Jesús era un profeta santo de Dios, no debía entrar en contacto con los pecadores. Así pensó Simón el fariseo: “Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora” (v. 39). Y al razonar así, estos religiosos estaban confundiendo la misión misma que el Mesías había venido a realizar.

En su contacto con ellos en otras ocasiones, Jesús aseveró este punto muy diáfanamente. En Lucas 5 nos encontramos con el llamamiento de Leví, publicano o cobrador de impuestos, gente odiada por el pueblo por tener la reputación de traicionar la nación quitando el dinero de sus conciudadanos para darlo al imperio romano. Como una muestra de gratitud al Señor, Leví le preparó un banquete, invitando también a muchos de sus compañeros publicanos. 

Esto fue otro motivo para la murmuración. Los fariseos no se podían explicar cómo Jesús, clamando ser el Mesías enviado de Dios, comía y bebía con publicanos y pecadores. Fue en esa ocasión cuando Cristo dijo aquellas palabras tan conocidas hoy: “Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lucas 5:31–32).

La misión de Cristo es salvar pecadores, sanar las almas enfermas con el cáncer del pecado. Por ello, cuando un hombre o una mujer se considera una persona tan justa y buena a los ojos de Dios como para no tener que experimentar un sentido de la culpa y odiosidad del pecado, nos encontramos frente a alguien que se rehúsa a ser sanado por Jesús, aun y cuando con urgencia necesita de la medicina que sólo Dios puede brindarle. El hombre tiene un grave problema con el pecado, y sólo Dios puede ayudarle. Los fariseos no veían esta necesidad, y por tanto, habían despreciado el único remedio para la sanidad de sus corazones.

En el capítulo 19 de su Evangelio, Lucas vuelve a narrar el contacto de Jesús con un publicano. En este caso, con uno de los jefes de los publicanos: Zaqueo. El Señor entró en casa de Zaqueo, levantando inmediatamente la queja de sus opositores. “Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador” (v. 7). Ciertamente era un hombre pecador. Él mismo confesó el pecado de hurto, arrepintiéndose y haciendo restitución por ello. Pero así llegó la salvación a su casa. “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (v. 10).

De esto se trata la parábola del hijo pródigo. Es la historia de un pecador que se arrepiente de sus pecados y es perdonado por su padre. Sabiamente, el Señor presenta el caso de un gran pecador, para así exaltar todavía más el abundante perdón de Dios para los que reconocen su condición y recurren al Salvador por medio de la fe. Pero los que no se consideran perdidos, nunca serán hallados; los que no se ven a sí mismos como muertos delante de Dios, jamás serán vivificados en su presencia.

Cristo trata primero con la oveja perdida (Lucas 15:1–7). Luego con la moneda perdida (vv. 8–10). Y finalmente con el hijo perdido (vv. 11–32). ¿Cuál es el punto entonces? Que el hombre está perdido en sus pecados y necesita de la salvación de Dios; que cuando éste se arrepiente, es alcanzado por la misericordia perdonadora del Señor, lo cual es causa y motivo de gran gozo y celebración en el reino de los cielos.
Lo primero que observamos en el contenido de esta parábola es una manifestación de los anhelos y deseos del hijo menor. Casi podemos sentir las palpitaciones del corazón de este joven. Sus principales anhelos quedan al descubierto; abrió su corazón, y lo que brotó puso en evidencia las más bajas inclinaciones de su alma. “De la abundancia del corazón habla la boca” (Mt. 12:34).

Antes de proseguir, debemos decir algunas palabras con respecto a los personajes de nuestro relato. El padre de la parábola es Dios. Obviamente, con esto Jesús no tiene la intención de afirmar que Dios es el Padre espiritual de todos los hombres. En otros lugares da a entender claramente lo contrario (Juan 8:44). 

Lo que Cristo está más bien argumentando es que Dios es Señor y Soberano sobre todos en virtud de Su identidad como Creador, que tiene autoridad sobre todos por cuanto es el Dador y Sustentador de la vida de cada una de Sus criaturas. “Él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas” (Hch. 17:25), y por esta razón tiene autoridad para mandar a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan (v. 30). Al final de la historia, aunque la opinión de los hombres aquí en la tierra haya sido diferente, cada uno dará cuenta a Aquel que es soberano sobre todos (v. 31).

El padre bueno de la parábola es Dios, porque cuida y protege su creación como ningún padre jamás lo ha hecho ni lo hará. Las normas de Su hogar son las mejores: perfectas. Ha provisto al mundo de todos los recursos necesarios para toda la humanidad en todas las épocas conforme a Su misericordia y bondad. “Hace salir su sol sobre malos y buenos… hace llover sobre justos e injustos” (Mt. 5:45). ¿Quién no quisiera tener a Dios como Padre?

Sí, hay alguien que prefiere no tenerle dirigiendo sus asuntos: el pecador. Y esto nos lleva a nuestro segundo personaje: el hijo menor. Por lo que hemos explicado anteriormente acerca del contexto de esta parábola, vemos a los publicanos y pecadores representados en él.

El hijo mayor no es mencionado sino hasta el final de la narración, segmento que consideraremos en los capítulos finales de nuestro estudio. Por ahora, podemos simplemente afirmar que el papel que representa este personaje es el de los escribas y fariseos, pecadores igual que los demás, pero con un alto sentido de justicia personal.
No se nos dice mucho acerca del hogar de esta familia. Pero no sería ir muy lejos pensar que las condiciones en las cuales creció el pródigo fueron las mejores. Hay fuertes elementos emotivos en la parábola. 

Todo padre se puede identificar muy fácilmente con el dolor que el padre del hijo pródigo debió experimentar. A medida que avancemos en nuestro estudio veremos surgir cada uno de estos elementos. He aquí el caso de un padre con un hogar modelo, ordenado bajo principios justos y poniendo a disposición de sus hijos aquellas cosas que más le convenían. Pero nada de esto impidió la trágica decisión tomada por su hijo.

Otra información ausente en el texto es una descripción del tipo de vida que el hijo había tenido hasta ese momento. No parece ser el caso que éste haya sido delincuente o borracho; ni siquiera podemos afirmar que haya sido desobediente. Esto es un punto más a favor de pensar que este personaje no sólo representa a pecadores criminales, sino a todo tipo de pecadores. Todos estamos representados en él. No importa si usted creció en un hogar cristiano o si vivió perdidamente por largos años, está representado por él. Todo pecador está representado aquí con sus anhelos e inclinaciones.

¿Por qué es importante esta última declaración? Porque a menos que usted se identifique como uno de los perdidos que Cristo vino a salvar, no irá en la actitud del pródigo a encontrar el remedio para su condición. Veamos cuáles eran los grandes anhelos del hijo menor, y así podremos observar nuestro propio retrato en él.

Al realizar una radiografía de su corazón, nuestro personaje revela dos objetos principales de deseo:


Independencia

Con las palabras: “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde”, este joven estaba procurando experimentar una independencia plena de la influencia paterna. Era como si le estuviera diciendo: “Padre, yo sé que hasta ahora me has querido dar lo mejor. Sé que tienes una forma de ver las cosas, una manera de pensar. 

Pero ha llegado el momento para separarme de ti, para no encontrarme más bajo tu sombra. Puedes tener planes conmigo, pero otros son los que yo tengo para mí mismo. Hay cosas que quiero conocer y disfrutar, que me serían imposible de experimentar estando bajo tu techo. Dame mis bienes, porque de ahora en adelante voy a manejar mis cosas a mi manera y por mi propia cuenta.”

Sus palabras nos revelan una gran insatisfacción con su padre y con la casa de su padre. Empezó a observar que las cosas no siempre eran como él quería. Poco a poco fue surgiendo el deseo de una mal llamada libertad. No era libertad de un padre tirano; quería estar libre de la influencia del testimonio y del ejemplo paterno. Quería independencia espiritual para tomar su propio camino hacia el mundo. ¿No le parece haber leído algo similar en otro lugar de las Escrituras?

Eva fue tentada por el diablo precisamente en el terreno de la independencia moral. La serpiente cuestionó la moral de Dios y Su autoridad para legislar sobre la vida del hombre. Incitó a la mujer a actuar por iniciativa propia, independientemente de aquello en lo que había sido instruida previamente. 

Esa búsqueda de libertad de nuestros primeros padres ha sido la causa de todos los males y pecados de la humanidad. Nuestro Creador sabe lo que más conviene a Sus criaturas. Pero en su soberbia, el hombre siempre ha querido intentar una mejor opción, un camino más corto hacia la felicidad. ¿Resultado? La ruina y maldición del pecador; y con el pródigo no iba a ser diferente.

Pero no podemos olvidarnos de lo siguiente: la parábola está hablando de todo pecador. El hombre sin Cristo anhela la independencia de Dios. Es importante observar que no es necesario ser un ateo para ser incrédulo. Con tan sólo dejar de tomarle en cuenta es suficiente (Rom. 1:28).

Al igual que un padre de familia tiene reglas en su hogar que garanticen el buen orden y la paz doméstica, Dios también tiene sus reglas. Pero el hombre no quiere someterse al gobierno de su Creador; no quiere verse atado a tener que continuar siendo obediente a los principios y valores de su Hacedor. Él nos presenta un camino; el pecador prefiere tomar otra ruta hacia la felicidad. “Cada cual se apartó por su camino” (Isaías 53:6).


Placer

El segundo elemento que encontramos en el corazón del pecador, tal como la narración de esta parábola evidencia, es el placer. Todo pecador es hedonista de corazón, aunque las manifestaciones sean tan variadas como los gustos de cada quién. El disfrute de la vida se ha convertido en la pasión de la humanidad. Billones de dólares son destinados al único fin de promover la diversión. 

El razonamiento del hombre es el siguiente: “La vida es breve, y hay que gozarla”; aunque para lograr sus propósitos pisotee la voluntad de Dios revelada en Su Palabra.

En esencia, la humanidad del siglo I no es diferente a la de nuestra generación. “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos” parece ser una expresión extraída de los debates modernos. Pero no es otra cosa que una declaración del hedonismo que el Apóstol Pablo confrontó (1 Cor. 15:32). Un ‘buen’ momento, una buena risa, un buen descanso, parece ser el sentido de la vida.

Pero todo esto no es más que la posposición de un pensamiento serio sobre la eternidad y el propósito y significado de la vida. Salomón fue alguien que cayó en esta trampa. “No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno… Y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol” (Ecl. 2:10, 11). Su perspectiva de la vida cambió; el placer no suplió las grandes necesidades de su alma. “Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón. Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón” (7:2, 3).

Quizá para usted sea un sueño poder entregarse a todos los placeres que se le antoje a su corazón. ¡Pero Salomón lo hizo! Si veía algo que le gustaba, podía asumirse que ya era suyo. Ciertamente alguien pensaría que en eso radica la verdadera felicidad: en hacer lo que se quiere cuando se desee. El caso de Salomón nos demuestra lo contrario… ¡y la parábola del hijo pródigo lo confirma todavía más!

Este joven era el prototipo de un pecador que quiere ver sus sueños hechos realidad. El freno moral es la calamidad de la criatura que se rebela contra su Hacedor. Disfrutar de la vida ya no era el vivir en plena comunión con su padre, sino el poder dilapidar el dinero en lo que a su entender producía la máxima satisfacción. Por esto ha sido llamado “pródigo”; quiere quemar el dinero y las oportunidades de la vida en un instante. “No me hables de placer para el futuro; lo quiero ahora.”

Pasó lo mismo con Esaú, quien estuvo dispuesto a cambiar su primogenitura por un plato de lentejas (Gén. 25:29–34). El guiso, en el momento, significó mucho más que las bendiciones relacionadas a sus derechos como primer hijo. En el instante pensó que había hecho el trato de su vida. Pero pasado el tiempo lamentó su decisión. “Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas” (Heb. 12: 17).

El hijo de nuestra parábola estaba haciendo exactamente lo mismo. El placer pasajero y temporal vino a ser el todo en la vida, borrando de su vista lo verdaderamente importante. Se fue tras espejismos e ilusiones con una firme pero triste resolución. “Se fue lejos a una provincia apartada” (Luc. 15:13). 

Quería estar lejos, lejos, bien lejos de su padre; como el pecador, que prefiere alejarse de Dios para así poder entregarse a la vanidad de su corazón. ¡Ay de aquellos que le piden a Dios que se vaya de sus vidas! Porque en ocasiones el Señor hace exactamente lo que le piden. “Entonces toda la multitud de la región alrededor de los gadarenos le rogó que se marchase de ellos… Y Jesús, entrando en la barca, se volvió” (Luc. 8:37). ¿Puede haber una situación más triste para el pecador?

El padre de la parábola no le impidió a su hijo que realizara el acto más descabellado de toda su vida. Su corazón debía estar destrozado; pero le dejó ir. Y así, “desperdició sus bienes viviendo perdidamente” (v. 13b).

sábado, 6 de febrero de 2016

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará

REFLEXIONA Tus testimonios son muy firmes; La santidad conviene a tu casa, Oh jehová, por los siglos y para siempre. Salmo 93:5
ADULTERIO Y AUTOELIMINACIÓN



ADULTERIO Y ANTÍDOTO: PERSPECTIVAS BÍBLICAS
LA REALIDAD ENVENENADA POR EL PECADO

Engañó a su esposo con cuatro hombres… luego se suicidó


Luego de que aparentemente le confesara a su marido que le había sido infiel con cuatro hombres, una mujer de 24 años decidió quitarse la vida al interior de su domicilio.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 14:30 horas del domingo, cuando un hombre llamó al número de emergencias 066, para reportar que su esposa se había colgado, por lo cual una ambulancia de la Cruz Roja acudió de inmediato al domicilio ubicado en la manzana 38, Lote 01, de la Región 249.

Tras confirmarse que ya no tenía signos vitales, al lugar acudieron agentes de la Policía Judicial, del Ministerio Público y peritos criminalistas, quienes tuvieron a la vista el cuerpo de quien fue identificada por su pareja sentimental como Jessica Hernández Aguilar, de 24 años de edad.

Al entrevistar al esposo de nombre Darwin Soto, este argumentó que desde la noche del sábado él y su mujer estuvieron ingiriendo bebidas embriagantes, pero que en determinado momento comenzó a discutir con esta en la vía pública por celos. Relató que cuatro hombres que pasaban por el lugar, al notar los gritos y manoteos, se acercaron y lo agredieron físicamente dejándolo inconsciente.

Dijo que alrededor de las 07:00 horas del domingo, llegó a su domicilio y se percató que su pareja no se encontraba. Comentó que un par de horas después la mujer llegó a la casa en completo estado de ebriedad, pidiéndole perdón por haberlo “engañado” con los cuatro hombres que la noche anterior lo habían agredido y le dijo que se iría de la casa, pero luego de platicar acordaron seguir juntos.

Agregó que salió de su domicilio y al regresar, cerca de las 13:30 horas encontró el cuerpo de la mujer colgado en la habitación, con una extensión de luz. Aseguró que la descolgó y llamó a las autoridades para solicitar auxilio, no obstante, a la llegada de los paramédicos la mujer ya había fallecido.

De acuerdo al esposo, tenían tres años de vivir juntos y la mujer ya había intentado quitarse la vida en tres ocasiones anteriores.

Tras finalizar el levantamiento de indicios, el representante social ordenó que el cuerpo de la víctima fuera levantado y trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) para que se le practicara la necropsia de ley y confirmar si la mujer se suicidó o si se trata de otro feminicidio.
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EL TRATAMIENTO BÍBLICO



Adulterio

La trampa de una relación prohibida

  ¿Está usted sufriendo la agonía del adulterio? ¿Ha cambiado su vida para siempre debido a que cayó en esa trampa infiel? 

El matrimonio es idea de Dios y él requiere un compromiso para toda la vida. Según lo que dice en su palabra, Dios castiga a todos aquellos que rompen el pacto matrimonial. Las dolorosas consecuencias del adulterio se muestran gráficamente en la historia del hombre infiel más famoso de la historia, el rey David. 

Pero el hecho de que David sea recordado como el hombre “conforme al corazón de Dios” (1 Samuel 13:14), demuestra que Dios puede restaurar por completo a una persona aun después de pecar tan gravemente. No obstante, David tuvo que pagar las consecuencias de su desobediencia por el resto de su vida, mismas que se manifestaron en crímenes en la familia, una rebelión política, violencia y muerte.

“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”.
(Hebreos 13:4)


  I.      DEFINICIONES

  Los que traspasan las barreras de la fidelidad y cometen adulterio, suponen que nunca serán descubiertos o que la infidelidad no es tan grave. Pero no saben que cosecharán dolorosas consecuencias. 

Esta misma actitud fue la que mostró el rey más famoso de Israel. David envió a su ejército a la batalla mientras él permanecía en casa. Una tarde de primavera, mientras se paseaba por la terraza de su palacio, observó que una hermosa mujer se estaba bañando en el terrado de una de las casas vecinas. Indagó su nombre y supo que se llamaba Betsabé, y que era esposa de Urías el heteo, uno de los mejores soldados de David (2 Samuel 23:39), quien en ese momento se encontraba en batalla, luchando por su rey. David envió unos mensajeros hasta la casa de ella, “y la tomó… y durmió con ella”; después ella regresó a su casa. Pasado algún tiempo, Betsabé envió a decir a David que estaba encinta. 

La espiral descendente que inició el rey es una evidencia contundente de que sin duda alguna, los adúlteros cosechan lo que siembran.

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
(Gálatas 6:7)


    A.      ¿Qué es adulterio?

      •      Es el acto de tener relaciones sexuales con una persona que no es el cónyuge legal. Espiritualmente significa apostatar de la fe o descarriarse del pacto con Dios.
      •      La palabra adulterio viene del latín ad, que significa “a” y alter, que quiere decir “otro” o “diferente” (es decir, “cambiar”, o “modificar”)
      •      En la Biblia, la primera mención del adulterio es la palabra hebrea naaph y aparece en los diez mandamientos.

No cometerás adulterio.
(Éxodo 20:14)


  PREGUNTA:

  “ME SIENTO ATRAÍDA POR ALGUIEN QUE NO ES MI ESPOSO. ¿QUE PUEDO HACER PARA SEGUIR SIENDO FIEL A MI MARIDO?”

  RESPUESTA:
  En el mismo instante en que sienta que sus emociones la quieren separar de su esposo para andar con otra persona, conscientemente diríjalas de vuelta a su marido. 

Recuerde que las barreras que están puestas en las carreteras de montaña se diseñaron para obligarnos a mantenernos dentro de la cinta asfáltica y para que manejemos con seguridad. Ellas impiden que nos salgamos del pavimento y nos precipitemos hacia la destrucción. De la misma manera mantenga a salvo sus emociones para evitar caer en el precipicio de una aventura adúltera.

  Haga la siguiente oración: “Señor, no permitas que mi mente se descarríe. Yo deseo protegerla. Me concentraré en ser fiel a mi compromiso matrimonial, a mi compañero, y a mi Salvador. Te lo pido en su nombre y en su fuerza. Amén”.

  “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos”. (2 Corintios 5:14–15)

    B.      ¿Qué significa adulterar?

      •      Adulterar es corromper o degradar.
      •      Adulterar es cambiar la naturaleza de alguna cosa añadiéndole una sustancia extraña para contaminarla o hacerla de calidad inferior.
      •      Adulterar sexualmente significa involucrarse en cualquier actividad sexual impura.

“Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos”
(Efesios 5:3)


  PREGUNTA:
  “¿CÓMO DEBO ORAR POR MI ESPOSO QUE ME HA ABANDONADO Y TIENE UNA RELACIÓN ADÚLTERA?”

  RESPUESTA:

  Su esposo debe reconocer su pecado y ver la necesidad de dejar ese estilo de vida pecaminoso y empezar a vivir en forma sacrificial, lo cual trae gloria a Dios. 

En vez de pedir que Dios lo bendiga, pida que él le detenga sus bendiciones hasta que se arrepienta. Pida que su esposo se sienta infeliz… que sienta tal remordimiento y culpabilidad en su corazón, que se aleje de los brazos de esa otra mujer y regrese a los brazos de Dios. Pida al Señor que lo haga sentirse tan mal como sea necesario para hacer que regrese al buen sentido y caiga de rodillas delante de él.

  “Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó. Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte”. (2 Corintios 7:8–10)

    C.      ¿Qué es fornicación?

      •      En general:
    Fornicación es una palabra muy amplia que abarca cualquier inmoralidad sexual, incluyendo el adulterio y los actos pornográficos. La palabra griega porneia, de la que se deriva pornografía, a menudo se traduce en la Biblia como “fornicación”.
      •      Específicamente:
    Fornicación es el acto sexual entre un soltero y otra persona.
      •      Espiritualmente:
    Fornicación puede usarse en forma metafórica para referirse a la mezcla de la idolatría pagana con el cristianismo.

“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”.
(1 Corintios 6:18)


  PREGUNTA:
  “¿CÓMO SABER SI DEBO VOLVER A CASARME CON MI EX MARIDO? ÉL TUVO MUCHAS RELACIONES ADÚLTERAS MIENTRAS ESTUVIMOS CASADOS, PERO AHORA QUIERE VOLVER CONMIGO”.

  RESPUESTA:
  ¿Qué le hace pensar que puede confiar en él ahora, cuando no pudo confiar en él en el pasado? 

El pasado predice el futuro. A menos que algo drástico suceda, los patrones negativos rara vez cambian.

  Ciertamente el Señor puede cambiar a cualquier persona que esté dispuesta a entregarle el control total de su vida. Dios desea la reconciliación, pero se necesitan dos personas para lograrla. Hasta que usted esté totalmente convencida tanto por las actitudes como por las acciones de su esposo de que en efecto ha cambiado, no le abra las puertas de su casa, ni le permita que vea a sus hijos, ni que vuelva a entrar a su corazón o a su recámara.

 Usted necesita razones de peso para creer que él es una persona confiable y que está dispuesto y listo para cumplir su compromiso matrimonial. Hay algunos indicadores clave que pueden ayudarle a reconocer si su esposo ha cambiado en realidad:

    •      ¿Acepta la responsabilidad de su comportamiento?
    •      ¿En verdad se ha arrepentido?
    •      ¿Ha buscado ayuda profesional para entender su conducta infiel?
    •      ¿Está firmemente decidido a cumplir con el voto matrimonial?
    •      ¿Le muestra respeto a usted aunque usted no esté convencida?
    •      ¿Le muestra consideración en forma consistente?
    •      ¿Le ama a usted sacrificialmente, no sólo física o emocionalmente?

      “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.” (1 Pedro 3:7)

  II.      CARACTERÍSTICAS DE UNA PERSONA ADÚLTERA

  Volvamos a la historia de David y Betsabé. El embarazo de Betsabé fue un asunto muy delicado. Puesto que su marido estaba en la guerra, la gente pronto vería que había tenido relaciones sexuales con otro hombre. 

La ley del Antiguo Testamento castigaba el adulterio con la muerte (Levítico 20:10). Por tanto, lo primero que trató de hacer el rey David fue esconder su pecado. Para ello, llamó al marido para que regresara a casa del campo de batalla. Cuando llegó, lo invitó a cenar y a beber en su palacio y después lo envió a su casa para que estuviera con su mujer.

  Pero Urías era un hombre cabal. Mientras que su comandante y sus compañeros de milicia estuvieran peleando en la guerra, él no iría a su casa para disfrutar de la compañía de su esposa. Más bien, se durmió a la entrada del palacio con los otros sirvientes. Durante tres días David trató de convencerlo de que fuera a casa, pero la decisión de Urías se mantuvo inconmovible. 

Finalmente David le envió de regreso al campo de batalla llevando una carta para el comandante que decía: 
“Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla, y retiraos de él, para que sea herido y muera”. (2 Samuel 11:15)





















“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” (1 Corintios 10:13)


  PREGUNTA:
  “¿POR QUÉ ALGUNOS COMETEN ADULTERIO?”
  RESPUESTA:
  A menudo las personas se involucran en el adulterio porque al principio justifican sus motivaciones. Con facilidad dan lugar a los placeres egoístas a tal grado, que su corazón se endurece desoyendo los mandatos divinos.

  “Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los corazones”. Proverbios 21:2

    B.      Características y consecuencias del adulterio

La Perspectiva de Dios Según
Proverbios 6

      •      Los adúlteros tienen facilidad de palabra
      “Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen, para que te guarden de la mala mujer, De la blandura de la lengua de la mujer extraña”.
(Proverbios 6:23–24)

      •      Los adúlteros juegan con fuego y se queman
      ¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? (Proverbios 6:27)

      •      Los adúlteros serán castigados
      “Así es el que se llega a la mujer de su prójimo; No quedará impune ninguno que la tocare”. (Proverbios 6:29)

      •      Los adúlteros piensan mal
      “Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento” (Proverbios 6:32)

      •      Los adúlteros se destruyen a sí mismos
      “Corrompe su alma el que tal hace”. (Proverbios 6:32)

      •      Los adúlteros caen en desgracia
      “Heridas y vergüenza hallará” (Proverbios 6:33)

      •      Los adúlteros tendrán una vergüenza interminable
      “Y su afrenta nunca será borrada”. (Proverbios 6:33)

      •      Los adúlteros provocan enojo y celos en sus cónyuges
      “Porque los celos son el furor del hombre” (Proverbios 6:34)

      •      Los adúlteros a menudo son víctimas de la venganza
      “Y no perdonará en el día de la venganza”. (Proverbios 6:34)