A ÉL TODA LA GLORIA!!!

Mostrando entradas con la etiqueta sermón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sermón. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de febrero de 2016

Cuando la sabiduría haya entrado en tu corazón, Y el conocimiento sea dulce a tu alma, Te guardará la discreción, Y te preservará la prudencia, Para librarte del camino malo;

REFLEXIONA Tus testimonios son muy firmes; La santidad conviene a tu casa, Oh Jehová, por los siglos y para siempre. Salmo 93:5
Si no conoces, mejor averigua



Conocer los problemas es de sabios


Un joven sueco de 21 años de edad se quito la vida mientras emitía con su webcam en un portal ante cientos de usuarios que no podían creer lo que estaban presenciando.
Al parecer el joven se pasó un rato chateando después de haberse tomado una buena dosis de tranquilizantes, en el chat en el que se encontraba pidió consejos sobre como quitarse la vida en casa, y varios usuarios le dieron algunas ideas sobre como hacerlo utilizando el cable de la computadora, mientras otros intentaban evitarlo, lo que quizás nadie sabía es que iba a hacerlo en serio y estaban a punto de presenciar una horrible muerte en vivo y directo.
El joven dejó una nota en la que decía:
“Bueno, así que… ahora estoy aquí sentado apunto de matarme, me pregunto donde acabaré…
¿Quizá la vida entera fue una prueba de resistencia? Si renazco de alguna manera, espero no renacer en este lugar, ni en esta época, ni en este planeta.
Quiero a mi familia más que a nada, pero honestamente no puedes vivir por otros… No creo que mi vida apeste, ¡De hecho está bastante bien! Pero a veces sencillamente es demasiado difícil. No me siento con ganas de escribir nada más. Adiós!”
____________________________________________________________________
EL TRATAMIENTO BÍBLICO
Conociendo los problemas para darle solución

En este estudio usaremos las palabras “problemas” o “conflictos” en forma intercambiable. El conflicto es una situación específica o un conjunto de situaciones que enfrenta una persona, y ante las cuales necesita responder adecuadamente para poder funcionar con efectividad en el ambiente que la rodea. Estamos hablando de “un problema” o de “un conflicto” cuando el aconsejado reconoce, o bien ignora, que carece de una respuesta efectiva disponible para confrontar esa situación determinada.

Nos hemos enfrentado innumerables conflictos, y mientras más vivimos, más nos damos cuenta de que no existe lógica cuando se trata de asumir los problemas de la vida. La razón: éstos son tan variados, las circunstancias tan diferentes y las personas tan únicas en la forma y actitud con que los enfrentan, que no siempre existen soluciones fáciles, ni las encontramos de manera natural. Los conflictos de las emociones y de las relaciones interpersonales son más difíciles que los problemas matemáticos, pues para estos hay soluciones exactas. 

Después de años de asesorar y contactar a miles de personas en crisis, creemos que las situaciones problemáticas pueden resolverse, pero no siempre resulta fácil y, por lo tanto, se requiere contar con una sabia preparación. 

Debemos utilizar todos nuestros recursos para encontrar la solución y tener la voluntad de buscar ayuda especializada cuando el problema nos demande mayor experiencia o sabiduría.

  “Después de años de asesorar y contactar a miles de personas en crisis, estoy convencido de que las situaciones problemáticas pueden resolverse, pero no siempre hacer esto resulta fácil y, por lo tanto, se requiere contar con una sabia preparación”.

Existen algunas razones generales por las que los conflictos son complicados:


  Porque el ser humano actúa y responde por medio de sus sentimientos y               emociones

Es muy difícil entender y luego buscar la solución apropiada para los conflictos de alguien, pues en el asesoramiento tratamos con sus sentimientos y emociones. Los seres humanos tenemos la habilidad de fingir, esconder o manipular. Algunas personas con problemas se vuelven expertas en mostrar emociones que no sienten. Por ejemplo, alguien puede fingir un sentimiento cuando llora pidiendo perdón por un pecado cometido, pero es posible que no tenga la intención de abandonarlo. Sólo quiere pasar el mal rato y evitar las consecuencias de su acto de maldad, pero no cambiar en realidad.

  “Es difícil encontrar soluciones cuando los aconsejados fingen sus sentimientos y manipulan a los demás con sus emociones”.

Esteban, muy compungido, solicitó a su esposa que le diera una oportunidad. Él me buscó para que sirviera de intermediario ante Elena, pues ella rechazaba la idea de volver. Logré que accediera e iniciara el proceso de asesoramiento. En las tres primeras sesiones, Esteban se mostraba muy acongojado y pedía perdón mientras lloraba, porque su esposa lo había sorprendido en una relación adúltera. 

Después de la cuarta sesión, Elena me comentó que notaba a su esposo extraño, y que en varias ocasiones vio que se incomodaba cuando recibía llamadas en su teléfono celular. Establecimos un plan para sorprenderlo y comprendimos que las lágrimas de Esteban eran de cocodrilo. Nunca había dejado a la otra persona y tanto sus lágrimas como las promesas de cambio y las muestras de arrepentimiento, sólo eran una táctica para enmascarar lo que verdaderamente sentía.

LECCIÓN: 
El arrepentimiento no es un acto que involucra solamente una demostración emocional del momento, sino algo que la persona a quien se ofendió debe comprobar con el paso del tiempo. Sin embargo, debemos aceptar el dolor que el otro expresa, pues no hay forma de comprobar si lo hace sinceramente o no, pero la persona ofendida debe mantenerse vigilante para ver si las acciones del arrepentido demuestran su sinceridad.

Es difícil aconsejar con certeza, pues la persona puede esconder sus emociones y al evaluar lo que vemos podemos llegar a conclusiones equivocadas. En medio de una situación conflictiva con su cónyuge, y para evitarse más complicaciones, uno de los miembros de la pareja puede demostrar externamente que todo está bien, y ocultar su enojo o tristeza creyendo que así evitará nuevos problemas.

No todas las personas que acuden a un consejero tienen la intención de cambiar. Algunos buscan consejos por razones erróneas. Otros están convencidos de que es su cónyuge quien debe hacerlo, manipulan al consejero para que esté de su lado. Muchos acuden a consejería obligados por su cónyuge, sólo porque les están dando la última oportunidad y por el temor de que su relación matrimonial termine, y aunque acceden al proceso, en realidad no están interesados sino en “salvar su pellejo”.

Si en la vida diaria podemos manipular nuestros sentimientos, también se puede hacer cuando se está pasando por un proceso de asesoramiento y no hay verdadera intención de cambio. Por eso se esconden sentimientos, y si el consejero se encuentra frente a un problema difícil es preciso que se tome el tiempo necesario y utilice todas las técnicas conocidas para cumplir su labor.

  “Debido a que las emociones se pueden fingir, es imprescindible realizar un trabajo profesional y capacitado. Los consejeros que no se toman el tiempo para investigar, que responden en forma simplista, que son impresionados por las muestras emocionales de los aconsejados o no tienen profundidad en su evaluación, no podrán comprender la naturaleza de los problemas, ni ayudar efectivamente en su solución”.

Durante varias sesiones René se mostraba sonriente y seguro de sí mismo, y reiteraba que había perdonado el adulterio de su esposa. Pero poco a poco, el examen de sus acciones me fue demostrando lo contrario. Ni siquiera entendía lo que era el perdón, ni dejaba de controlar severamente a su esposa, a pesar de que durante meses ésta le había demostrado su arrepentimiento. 

Luisa mantenía una buena sujeción a las normas del procedimiento de restauración de la confianza que habíamos acordado, y renunció a su trabajo donde había conocido a su amante. Dio a conocer su nuevo horario y llegaba a su casa a la hora acordada. No tenía una mala actitud cuando su esposo hacía preguntas, pero nada satisfacía a René. Aunque en las sesiones continuaba demostrando que todo estaba bien, en la relación con su esposa le demostraba rechazo.

LECCIÓN: 
El consejero no debe limitar su labor a comprobar el cambio de actitud que los aconsejados demuestran en las sesiones de asesoramiento. Los reportes de la conducta en el hogar y del progreso de la relación, son esenciales para determinar si están volviendo a tener relaciones saludables.

  Los conflictos humanos son difíciles de tratar

Todos sabemos que diferentes individuos pueden tener reacciones muy distintas ante las mismas circunstancias. Esa es una de las razones por las que necesitamos conocer los problemas y también a las personas, para que esta difícil tarea de investigar la raíz de los conflictos pueda ser realizada. 

Es imprescindible hacer notar a los aconsejados que cada uno verá solamente lo que está preparado para ver, porque cada persona ve la vida en forma distinta. Nuestro juicio sobre un problema común puede ser tan distinto como la descripción que dos personas hagamos de un mismo objeto, dependiendo de qué lado y con qué óptica lo vemos. 

Por ejemplo, María estaba cansada y molesta por la actitud de su marido, porque lo consideraba extremadamente pasivo y sin autoridad. Por lo general ella actuaba de manera enérgica y grosera con su hijo. Luis, en vez de gritarle, como lo hacía su esposa, cuando el niño dejaba sus cosas desordenadas lo trataba con tranquilidad y al mismo tiempo con energía, pero sin presionarlo. Según María, su esposo estaba equivocado porque no actuaba como ella, y quería una actuación más fuerte, inmediata y con mayor presión.

Luis no reaccionaba, o lo hacía lentamente. Maria y Luis eran muy distintos y tenían diferentes formas de actuar en la vida, pero no lograron aprovechar esas diferencias para enriquecer su situación. 

La labor del consejero era orientarlos para que les fuera posible ver cuánto puede dar cada uno, y lo importante que es mantener bajo control sus reacciones extremas y debilidades. Ella tenía la virtud de confrontar los conflictos cuando ocurrían, pero se iba al extremo de la rudeza: su debilidad era alterarse con facilidad. 

Luis tenía la virtud de tratar a las personas con tranquilidad y respeto, pero se iba al extremo de la pasividad. Es natural que frente a un mismo problema existan distintas reacciones, pues somos diferentes. Estas reacciones presentan un gran desafío para el consejero, quien debe ayudar a equilibrar las cosas.

Por ésta y otras razones, un consejero que simplifica al máximo los problemas dará soluciones superficiales que al final no ayudarán. Por otro lado, tampoco el consejero debe dejarse vencer por la complejidad de las situaciones problemáticas. 

Aun cuando esté enfrentando un caos, debe ayudar al aconsejado a buscar alguna opción, recordando siempre que muchos de los problemas que enfrentamos se deben a que no sabemos cómo manejarlos. 

El consejero debe entender que no necesita convertirse en un sargento que da órdenes duras e irrevocables, o en un general que entrega la estrategia y quiere que los soldados la sigan sin razonar. El consejero debe entender que nadie actúa efectiva y fructíferamente sin comprender la problemática y adquirir la habilidad de manejarla.

Debe ayudar a sus pacientes a entender que son ellos quienes necesitan aprender a usar sus propios recursos para comenzar a manejar la situación problemática de una manera más efectiva, pues la forma como lo han estado haciendo hasta el momento ha sido inadecuada. 

La vida nos mete en situaciones críticas que demandan una respuesta sabia y no siempre la tenemos. Ser inteligente, por ejemplo, y fallar en la escuela es un problema que requiere solucion. Estar desempleado a pesar de tener una buena profesión y gran disposición para trabajar, es algo que debemos resolver cuanto antes. Afrontar la vida cuando se nos ha diagnosticado un cáncer es tan dificil como cuando fallamos en nuestra relación matrimonial a pesar de todos los esfuerzos que hagamos.

Cuando la gente siente que no está manejando adecuadamente sus problemas o se sienten vencidos por ellos, por lo general buscan ayuda. Por supuesto, también existen algunos individuos que insisten en tratar de arreglar las cosas aunque hayan comprobado que no pueden hacerlo, y otros que por su gran orgullo no aceptan la ayuda disponible.

jueves, 11 de junio de 2015

Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, pero no entendáis; Ved por cierto, pero no comprendáis.


 

APRENDA A  ESCUCHAR EXPOSITIVAMENTE  LOS MENSAJES HOMILÉTICOS
 ¿Qué significa “escuchar expositivamente”? 

Antes de responder esa pregunta, necesitamos definir la “predicación expositiva”. 

La característica más importante de una iglesia saludable es la predicación expositiva. 
“La predicación expositiva no es simplemente producir un comentario verbal sobre algún pasaje de la Escritura, sino hacer de un pasaje de la Escritura el punto central del sermón”. 

Si las iglesias han de ser saludables, entonces los pastores y los maestros deben estar comprometidos a descubrir el mensaje de la Escritura y a permitir que ese mensaje conduzca la agenda de sus congregaciones. 

Existe un rol importante para cada miembro de una iglesia local. Así como la agenda de los sermones del pastor debe ser determinada por el significado de la Escritura, de igual forma la agenda de lo que escuchan los miembros debe ser determinada por el significado de la Escritura. 

Cuando escuchamos la predicación de la Palabra, no debemos enfocarnos primeramente en los “consejos prácticos de cómo hacer esto o aquello”, aunque la Escritura nos enseña mucho sobre asuntos cotidianos. Tampoco debemos prestar atención a mensajes que exaltan nuestra autoestima o que nos incitan a actividades políticas y sociales. Por el contrario, como miembros de iglesias cristianas debemos de escuchar primeramente a la voz y el mensaje de Dios revelados en su palabra. Debemos enfocarnos en escuchar lo que Él ha escrito, en su amor omnisciente, para su gloria y nuestra bendición. 

Así que, ¿a qué me refiero exactamente con “escuchar expositivamente”? Escuchar expositivamente significa prestar atención al mensaje central de un pasaje de la Escritura y aceptar ese mensaje como la idea principal que debe ser abrazada y aplicada a nuestra vida personal y corporal como cristianos. ¿Cuáles son los Beneficios de Escuchar Expositivamente? Escuchar expositivamente nos beneficia primeramente al hacernos cultivar hambre por la palabra de Dios. 

Al acostumbrar nuestros oídos a escuchar el tipo de predicación que hace el punto principal del sermón el punto principal de algún pasaje en particular, nos acostumbramos a escuchar a Dios. Dominaremos el lenguaje de Sion y podremos conocer sus temas. Su Palabra y su voz se vuelve dulce como la miel para nosotros (Salmo 119:103–4); y al suceder eso, seremos más hábiles para identificar las muchas voces que rivalizan la voz de Dios y desean controlar nuestra vida. Escuchar expositivamente nos da un entendimiento claro de lo que Dios quiere que escuchemos. El segundo beneficio prosigue al primero. Escuchar expositivamente nos ayuda a enfocarnos en la voluntad de Dios y a seguirle. 

Nuestra agenda pasa a segundo término. La agenda del predicador pasa a segundo término. La agenda de Dios para su pueblo se vuelve central, ordena nuestras prioridades, y nos dirige en el camino que más le honra. El Señor mismo proclamó, “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27). Prestar atención a las palabras de Jesús es esencial para seguirle. Tercero, escuchar expositivamente protege al evangelio de ser corrompido. 

La Escritura nos dice que vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”. (2 Ti. 4:3–4). Fallar en escuchar expositivamente tiene efectos desastrosos. Falsos maestros entran a la iglesia y difuminan el evangelio. Sobre todas las cosas, la verdad es desplazada por fábulas y mitos. 

Cuando los miembros cultivan el hábito de escuchar expositivamente, se guardan a sí mismos de “tener comezón de oír” y protegen el evangelio de ser corrompido. El cuarto beneficio es que escuchar expositivamente anima a los pastores a ser fieles. Aquellos hombres que sirven fielmente en el ministerio de la Palabra son dignos de doble honor (1 Ti. 5:17). Pocas cosas son más desalentadoras o deshonrosas para estos hombres que tener una congregación desatenta a la Palabra de Dios. Los hombres fieles florecen con la recepción fértil de la Palabra expuesta. 

Los pastores son edificados cuando las personas prestan atención a la voz del Señor y dan evidencia de ser formados por ella. Como miembros de la iglesia, debemos de preocuparnos por nuestros pastores y maestros, y ayudar a prevenir cualquier fatiga y desaliento innecesario cultivando el habito de escuchar expositivamente. Quinto, escuchar expositivamente beneficia a la congregación. Repetidamente, los escritores del Nuevo Testamento exhortan a la iglesia local a tener unidad --a tener una sola mente. 

Pablo le escribe a una iglesia local, “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (1 Co. 1:10; vea también Ro. 12:16, 2 Co. 13:11, 1 Pe. 3:8). Al estar juntos en nuestra iglesia local y al prestar atención a la voz de Dios mediante la predicación de su Palabra, somos formados en un solo cuerpo. 

Somos unidos en entendimiento y propósito. Y esa unidad testifica a favor de la verdad del evangelio de Jesucristo (Juan 17:21). Pero si escuchamos con nuestros propios intereses y nuestras propias agendas, si desarrollamos “interpretaciones privadas” e ideas idiosincrásicas, nos arriesgamos a desmoronar esa unidad, provocando disputas sobre asuntos dudosos, y debilitando nuestro testimonio corporal del evangelio. 

¿Cómo Pueden los Miembros Cultivar el Hábito de Escuchar Expositivamente? Bueno, si escuchar expositivamente es vital para la salud de los individuos de una iglesia y para la iglesia en general, ¿Cómo hacemos de esto un hábito? Hay por lo menos seis ideas prácticas que pueden incrementar el poner atención a la Palabra de Dios. 

1) MEDITE EN EL PASAJE DEL SERMÓN DURANTE SU TIEMPO DEVOCIONAL Unos días antes de que se predique el sermón, pregúntele al pastor qué pasaje de la Escritura piensa exponer el siguiente domingo. Anímele al hacerle saber que estará orando por su preparación y que usted mismo se estará preparando para escuchar el sermón. Haga un bosquejo del texto durante su tiempo devocional y úselo durante su tiempo de oración. Aprender a hacer un bosquejo de algún pasaje de la Escritura es una forma maravillosa de escarbar y exponer el significado de un pasaje. El siguiente domingo puede usar su bosquejo como una ayuda para escuchar el sermón con mayor atención. Incluso puede compararlo con el bosquejo del predicador y completar lo que usted no haya alcanzado a ver durante su estudio personal. 

2) INVIERTA EN BUENOS COMENTARIOS BÍBLICOS 
Añada a su tiempo a solas algunas de las mentes más brillantes de la historia cristiana. Estudie la Biblia junto con Juan Calvino o Martin Lloyd-Jones comprando sus comentarios bíblicos. Si su pastor está predicando a través del Evangelio de Juan, aprópiese del comentario de D.A. Carson o de James Montgomery Boice. Permita que estos eruditos y pastores le ayuden a escuchar la Palabra de Dios con una riqueza más profunda. La serie de comentarios de La Biblia Habla Hoy es una buena herramienta para aquellos que deseen construir una biblioteca de buenos comentarios. Así mismo, tal vez desee comprar un acervo de comentarios del Antiguo y Nuevo Testamento para ayudarle a saber qué opciones de comentarios existen para cada libro de la Biblia. El Acervo de Comentarios del Antiguo Testamento de Temper Longman, y el Acervo de Comentarios del Nuevo Testamento de D.A. Carson son excelentes recursos. 

3) HABLE Y ORE CON AMIGOS ACERCA DEL SERMÓN DESPUÉS DEL SERVICIO DOMINICAL 
En vez de escabullirse después de que el servicio haya terminado, o en vez de hablar sobre las últimas noticias, desarrolle el hábito de hablar acerca del sermón con la gente de su iglesia. Comience conversaciones espirituales preguntando, “¿Cómo te habló la Palabra de Dios en esta mañana?” O, “¿Qué es lo que más te sorprendió acerca del carácter de Dios?” Anime a otros al compartir las cosas que usted aprendió acerca de Dios y su Palabra durante el sermón. Tome notas particularmente de cómo ha cambiado su entendimiento debido al mensaje de la Escritura. Y ore con otros para que Dios guarde a su congregación de convertirse en gente con “comezón de oír” y para que bendiga a la congregación con un deseo creciente por la “comida sólida” de su Palabra (Is. 6:9–10; He. 5:11–14). 

4) ESCUCHE Y APLICE EL SERMÓN DURANTE LA SEMANA 
Podemos cultivar el hábito de escuchar expositivamente al escuchar el sermón durante la semana y después procurar practicarlo. No permita que el sermón dominical se convierta en un evento aislado que se disuelve de su memoria tan pronto llega a su fin (St. 1:22–25). Escoja una o dos aplicaciones particulares de la Escritura y póngalos en oración y en práctica en el transcurso de la semana. Si su iglesia tiene un registro de los audios de los sermones o alguna página de internet, tome ventaja de estos recursos para alimentar su alma. Con el permiso de su pastor, establezca grupos pequeños que estudien y apliquen el sermón. O utilize sus notas del sermón como un recurso para discipular a otros. Conozco a varias familias que tienen un tiempo para estudiar el sermón los domingos por la noche. Hay miles de maneras en las que podemos mantener vivo el sermón en nuestra vida espiritual. Sea creativo. Vale la pena planearlo. 

5) DESARROLLE EL HÁBITO DE BUSCAR RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS ACERCA DEL TEXTO 
Jonathan Edwards se comprometió a que no dejaría pasar el día antes de contestar cualquier pregunta que estuviera sobrecogiendo su mente al estudiar la Escritura. ¿Qué tan saludables serían nuestras iglesias si los miembros se dedicaran a estudiar la Escritura con la misma resolución y esfuerzo intencional? Una manera de comenzar sería preguntándole a los pastores, ancianos, o a cualquier otro maestro de la iglesia acerca del texto que le está inquietando. 

No sea pasivo en su estudio personal; busque respuestas al estudiar la Escritura y al hablar acerca del tema con sus compañeros de su grupo pequeño. Pero no olvide que el pastor probablemente ha pasado más tiempo que la mayoría estudiando ese pasaje y está ahí para alimentarle con la Palabra de Dios. Converse con él acerca del sermón, y hágale preguntas y comentarios que animen a su pastor y a su propia alma. 

 6) CULTIVE HUMILDAD 
Mientras escarba la Palabra de Dios, escuchando su voz, sin lugar a duda comenzará a crecer y a descubrir tesoros maravillosos. 

Pero al crecer, no se convierta en un “escucha expositivo profesional” que siempre oye pero nunca aprende. Tenga cuidado del conocimiento falso que envanece (1 Co. 4:6, Col. 2:18) y tiende a causar pleitos y disensiones. Aniquile cualquier tendencia hacia el orgullo, la condenación hacia otros, y hacia la crítica destructiva. 

En vez de eso, busque encontrar a Jesús cada vez que viene a la Escritura; acumule combustible de la Palabra para que le permita vivir una vida de adoración. En lugar de exaltarnos a nosotros mismos, recordemos las palabras del apóstol Pedro: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo” (1 Pe. 5:6). 

Conclusión Escuchar el mensaje de la Palabra de Dios es lo que nos lleva a la fe que nos salva de nuestro pecado (Ro. 10:17). Los miembros de la iglesia son saludables cuando se comprometen a escuchar este mensaje como una disciplina diaria. Escuchar expositivamente promueve salubridad a los miembros individuales y a la iglesia entera.