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jueves, 4 de febrero de 2016
viernes, 12 de junio de 2015
Fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir … no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo
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Si analizamos el sentido de las principales voces griegas que se traducen por «redimir», «rescatar» o «redención», llegamos a esta definición del concepto: «Libertar a un esclavo o cautivo mediante el pago del precio del rescate.» Hemos de tener en cuenta que, cuando los evangelistas y apóstoles escribían el Nuevo Testamento bajo la guía del Espíritu Santo, la institución de la esclavitud estaba muy extendida por todo el imperio romano, y millones de seres humanos, apresados durante las campañas militares de Roma o nacidos de padres esclavos, gemían bajo este triste yugo. Algunos esclavos ocupaban puestos importantes en las casas de sus amos y otros podían ser más cultos que los mismos amos, pero ninguno podía disponer libremente de su persona. El profundo anhelo de todos ellos era ser redimidos, y algunas veces, fuese por sus propios esfuerzos en acumular el dinero necesario o fuese por la bondad de un bienhechor, les era posible llevar al templo el precio del rescate, y entonces, mediante un acta de liberación levantada por el sacerdote pagano, quedaban rescatados. Los autores sagrados dan un sentido espiritual a esta liberación, que ya se había indicado simbólicamente en el Antiguo Testamento, donde se habla de la «redención» del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto (Ex. 6:6; 15:16, etc.). El concepto se desarrolla mucho más en los Salmos y en el profeta Isaías, pero, desde luego, las idicaciones del Antiguo Testamento no pueden hacer otra cosa sino anticipar parcialmente, en símbolo y figura, la gran obra redentora de la Cruz.
II. La esclavitud espiritual
La esclavitud espiritual tiene su origen en la caída y el pecado del hombre—pues la verdadera libertad se halla sólo en la esfera de la voluntad de Dios—y afecta a todas la esferas de la vida. Nótense las siguientes formas de sujeción que se mencionan en los evangelios y las epístolas:
A. «Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo que todo aquel que hace pecado es esclavo del pecado» (Jn. 8:34). Se trataba de judíos orgullosos que se estimaban como libres por ser descendientes, según la carne, de Abraham; pero, de hecho, iban ciegamente donde les llevaba el impulso de su pecado no confesado: eran esclavos.
B. Pablo dice a Tito que Cristo «se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad» (Tit. 2:14), donde la palabra «iniquidad» quiere decir «ausencia de ley», o sea, el espíritu de rebeldía. El hombre quiere seguir sus propios impulsos egoístas, sin someterse a Dios, pero su mismo afán de «libertad» llega a esclavizarle más.
C. Con el fin de hacer ver al hombre su pecado, Dios impuso la Ley, pero el esfuerzo carnal de cumplirla es en sí una dura servidumbre, y la Ley quebrantada no puede hacer más que maldecir y matar a su infractor (Gá. 3:13, 23).
D. Por aceptar la sugerencia del diablo y desobedecer a Dios, el hombre se puso bajo el poder de este gran enemigo, y sólo Cristo puede librarle (Hch. 26:18).
E. Los hombres, a pesar de su orgullo y su deseo de independizarse de Dios, saben que la muerte pondrá fin a sus afanes y devaneos, y, por el temor de la muerte, están toda la vida sujetos a servidumbre (He. 2:14 y 15).
F. Pedro nos habla de ser rescatados de nuestra «vana manera de vivir», vacía y frustrada, en la que ningún propósito humano se logra plenamente (1 P. 1:18 y 19).
G. El temor de los hombres esclaviza al ser humano, pero el que teme a Dios pierde todo otro temor (Mt. 10:28; Hch. 4:13, 20; 5:29, etc.).
H. Todas las condiciones y las circunstancias « del presente siglo malo» esclavizan, pero Cristo se dio a sí mismo para librarnos de ellas (Gá. 1:4).
III. El Libertador
En el Antiguo Testamento era el «pariente cercano» quien tenía el derecho y la obligación moral de redimir, como Booz en el libro de Rut. Por la Encarnación, Cristo se hizo el Hijo del Hombre y el postrer Adán, tan íntimamente ligado a la raza de los hombres que adquirió el derecho de representarnos y redimirnos. Su naturaleza divina da valor infinito a todo cuanto hace a nuestro favor. Nótese que las citas siguientes subrayan la entrega personal de Cristo como medio de procurar la redención: 1.a Corintios 1:30; Gálatas 1:4; 3:13; 4:5; Efesios 1:7; 1.a Timoteo 2:5 y 6; Tito 2:14; Apocalipsis 5:9.
IV. El precio del rescate
«Fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir … no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo …», declara el apóstol Pedro (1 P. 1:18 y 19). «Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos», dijo el Señor de sí mismo (Mr. 10:45). Por la definición que hemos dado de la sangre en el capítulo 7, se verá que el precio del rescate es igual en las dos citas, pues la sangre es la vida de Cristo de precio sin límites, que entregó sin reserva en el sacrificio de la Cruz. Su muerte fue la muerte de todo, y a los ojos de Dios terminó con todos los efectos de la caída (He. 2:14 y 15; Ef. 1:7; He. 9:14, 26–28; 10:12–24).
V. La vida de liberación
La resurrección del Señor, vencedor del diablo, del pecado y de todos sus efectos, inaugura una nueva creación donde hay perfecta libertad en cuanto a todas las formas de esclavitud que se mencionan arriba; pero es necesario apropiarse por la fe de todo el significado de nuestra identificación con Cristo en Su muerte y Su resurrección. Ahora bien, muchos creyentes son como Lázaro cuando salió de la tumba: «atadas las manos y los pies con vendas». Tienen vida, pero se desenvuelven con dificultad porque no se han dado cuenta de que son libres. El Señor dijo de Lázaro: «Desatadle y dejadle ir», y eso es lo que hace falta para todos los creyentes. El secreto es la santificación, que consiste en la apropiación total de la obra de la Cruz.
Si analizamos el sentido de las principales voces griegas que se traducen por «redimir», «rescatar» o «redención», llegamos a esta definición del concepto: «Libertar a un esclavo o cautivo mediante el pago del precio del rescate.» Hemos de tener en cuenta que, cuando los evangelistas y apóstoles escribían el Nuevo Testamento bajo la guía del Espíritu Santo, la institución de la esclavitud estaba muy extendida por todo el imperio romano, y millones de seres humanos, apresados durante las campañas militares de Roma o nacidos de padres esclavos, gemían bajo este triste yugo. Algunos esclavos ocupaban puestos importantes en las casas de sus amos y otros podían ser más cultos que los mismos amos, pero ninguno podía disponer libremente de su persona. El profundo anhelo de todos ellos era ser redimidos, y algunas veces, fuese por sus propios esfuerzos en acumular el dinero necesario o fuese por la bondad de un bienhechor, les era posible llevar al templo el precio del rescate, y entonces, mediante un acta de liberación levantada por el sacerdote pagano, quedaban rescatados. Los autores sagrados dan un sentido espiritual a esta liberación, que ya se había indicado simbólicamente en el Antiguo Testamento, donde se habla de la «redención» del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto (Ex. 6:6; 15:16, etc.). El concepto se desarrolla mucho más en los Salmos y en el profeta Isaías, pero, desde luego, las idicaciones del Antiguo Testamento no pueden hacer otra cosa sino anticipar parcialmente, en símbolo y figura, la gran obra redentora de la Cruz.
II. La esclavitud espiritual
La esclavitud espiritual tiene su origen en la caída y el pecado del hombre—pues la verdadera libertad se halla sólo en la esfera de la voluntad de Dios—y afecta a todas la esferas de la vida. Nótense las siguientes formas de sujeción que se mencionan en los evangelios y las epístolas:
A. «Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo que todo aquel que hace pecado es esclavo del pecado» (Jn. 8:34). Se trataba de judíos orgullosos que se estimaban como libres por ser descendientes, según la carne, de Abraham; pero, de hecho, iban ciegamente donde les llevaba el impulso de su pecado no confesado: eran esclavos.
B. Pablo dice a Tito que Cristo «se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad» (Tit. 2:14), donde la palabra «iniquidad» quiere decir «ausencia de ley», o sea, el espíritu de rebeldía. El hombre quiere seguir sus propios impulsos egoístas, sin someterse a Dios, pero su mismo afán de «libertad» llega a esclavizarle más.
C. Con el fin de hacer ver al hombre su pecado, Dios impuso la Ley, pero el esfuerzo carnal de cumplirla es en sí una dura servidumbre, y la Ley quebrantada no puede hacer más que maldecir y matar a su infractor (Gá. 3:13, 23).
D. Por aceptar la sugerencia del diablo y desobedecer a Dios, el hombre se puso bajo el poder de este gran enemigo, y sólo Cristo puede librarle (Hch. 26:18).
E. Los hombres, a pesar de su orgullo y su deseo de independizarse de Dios, saben que la muerte pondrá fin a sus afanes y devaneos, y, por el temor de la muerte, están toda la vida sujetos a servidumbre (He. 2:14 y 15).
F. Pedro nos habla de ser rescatados de nuestra «vana manera de vivir», vacía y frustrada, en la que ningún propósito humano se logra plenamente (1 P. 1:18 y 19).
G. El temor de los hombres esclaviza al ser humano, pero el que teme a Dios pierde todo otro temor (Mt. 10:28; Hch. 4:13, 20; 5:29, etc.).
H. Todas las condiciones y las circunstancias « del presente siglo malo» esclavizan, pero Cristo se dio a sí mismo para librarnos de ellas (Gá. 1:4).
III. El Libertador
En el Antiguo Testamento era el «pariente cercano» quien tenía el derecho y la obligación moral de redimir, como Booz en el libro de Rut. Por la Encarnación, Cristo se hizo el Hijo del Hombre y el postrer Adán, tan íntimamente ligado a la raza de los hombres que adquirió el derecho de representarnos y redimirnos. Su naturaleza divina da valor infinito a todo cuanto hace a nuestro favor. Nótese que las citas siguientes subrayan la entrega personal de Cristo como medio de procurar la redención: 1.a Corintios 1:30; Gálatas 1:4; 3:13; 4:5; Efesios 1:7; 1.a Timoteo 2:5 y 6; Tito 2:14; Apocalipsis 5:9.
IV. El precio del rescate
«Fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir … no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo …», declara el apóstol Pedro (1 P. 1:18 y 19). «Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos», dijo el Señor de sí mismo (Mr. 10:45). Por la definición que hemos dado de la sangre en el capítulo 7, se verá que el precio del rescate es igual en las dos citas, pues la sangre es la vida de Cristo de precio sin límites, que entregó sin reserva en el sacrificio de la Cruz. Su muerte fue la muerte de todo, y a los ojos de Dios terminó con todos los efectos de la caída (He. 2:14 y 15; Ef. 1:7; He. 9:14, 26–28; 10:12–24).
V. La vida de liberación
La resurrección del Señor, vencedor del diablo, del pecado y de todos sus efectos, inaugura una nueva creación donde hay perfecta libertad en cuanto a todas las formas de esclavitud que se mencionan arriba; pero es necesario apropiarse por la fe de todo el significado de nuestra identificación con Cristo en Su muerte y Su resurrección. Ahora bien, muchos creyentes son como Lázaro cuando salió de la tumba: «atadas las manos y los pies con vendas». Tienen vida, pero se desenvuelven con dificultad porque no se han dado cuenta de que son libres. El Señor dijo de Lázaro: «Desatadle y dejadle ir», y eso es lo que hace falta para todos los creyentes. El secreto es la santificación, que consiste en la apropiación total de la obra de la Cruz.
miércoles, 10 de junio de 2015
Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios
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Estos son los 50 países que persiguen a los cristianos
El mundo se sacudió con el macabro asesinato del periodista estadounidense James Foley por el grupo yihadista Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS).
El Estado Islámico secuestró a 200 cristianos en Siria. Incluso el fundador de la Red Asiria de Derechos Humanos, Usama Edward, manifestó a CNN que su grupo y otros grupos de cristianos sirios habían sido olvidados por el Gobierno de Siria y del mundo.
ISIS es un grupo persigue a suníes, cristianos, yazidíes y chiíes.
En cuanto a los cristianos, de los 300 mil cristianos que vivían en la zona de Irak ocupada por ISIS, el 95% ha tenido que mudarse y el 5% ha optado por convertirse al Islam.
La organización sin fines de lucro Open Doors detalla los países que persiguen a los cristianos alrededor del mundo. Esta entidad distribuye "literatura cristiana, la formación de líderes, el apoyo material y la defensa legal de los cristianos", según expuso la ONG en su página web.
De acuerdo a Open Doors, más de 150 millones de cristianos son perseguidos anualmente en el mundo. Asimismo, esa organización expuso que en 2012 un total de dos mil 123 cristianos fueron asesinados.
Recientemente, Open Doors divulgó su Lista de Persecusión 2014, en la que detalla cuáles son los países que más persiguen a los cristianos.
Por décimo año consecutivo, Corea del Norte resultó ser el primer país de la lista de 50.
1. Corea del Norte
2. Somalia
3. Siria
4. Irak
5. Afganistán
6. Arabia Saudí
7. Maldivas
8. Pakistán
9. Irán
10. Yemen
11. Sudán
12. Eritrea
13. Libia
14. Nigeria
15. Uzbekistán
16. República Centroafricana
17. Etiopía
18. Vietnam
19. Qatar
20. Turkmenistán
21. Laos
22. Egipto
23. Myanmar
24. Brunei
25. Colombia
26. Jordania
27. Omán
28. India
29. Sri Lanka
30. Túnez
31. Bután
32. Argelia
33. Mali
34. Territorios palestinos
35. Emiratos Árabes Unidos
36. Mauritania
37. China
38. Kuwait
39. Kazajistán
40. Malasia
41. Bahréin
42. Comoras
43. Kenia
44. Marruecos
45. Tayikistán
46. Yibuti
47. Indonesia
48. Bangladesh
49. Tanzania
50. Niger
CONTEXTO BÍBLICO
Mateo 5:10-12, Los que padecen persecución por
la causa de Cristo
Introducción.
A.
Jesús no engaña a nadie, sino que explica con toda franqueza que el discipulado
cuesta, que sus discípulos serán maltrados. El seguirle significa llevar una
cruz (Mat. 16:24; Luc. 9:23). No debe haber sorpresas para los que obedecen al
evangelio; deben esperar la oposición y el sufrimiento porque es
ineludible (1 Tes. 3:3; 2 Tim. 3:12). Léase el libro de Hechos para observar
que en todo lugar cuando el evangelio fue predicado, se levantó toda clase de
persecución contra los mensajeros de Cristo. Fueron azotados, encarcelados,
apedreados, y degollados.
B.
Las primeras siete bienaventuranzas presentan rasgos de carácter, condiciones
de corazón y de disposición. En los ver. 10-12 Jesús habla de las pruebas de
ese carácter. Los que optan por imitar a Cristo serán probados, siendo
"perseguidos". ¡Qué pensamiento ilógico! Los animales y los
criminales son "perseguidos", pero los discípulos de Jesús no deben
ser perseguidos. Sin embargo, si los hombres aborrecieron y persiguieron a
Jesucristo, entonces harán lo mismo con sus seguidores.
C.
La oposición que sufre el discípulo de Jesús es evidencia de que los discípulos
de Jesús no son pasivos, sino activos y militantes.
D.
Los discípulos perseguidos son discípulos bendecidos. Es interesante
observar que la maldición del hombre y la bendición de Cristo se encuentran
en las mismas personas.
I. ¿Por qué
padecen persecución los discípulos de Cristo?
A.
¿Cómo es posible que gente buena sea perseguida y maltratada?
B. Por
cristo, por justicia. Mat. 5:10, "por causa de la justicia";
5:11, "por mi causa"; Jn. 15:21, "por causa de mi nombre".
Jn. 15:20, "El siervo no es mayor que su señor", nos persiguen,
porque persiguieron a Cristo y somos sus seguidores. Somos como El.
C. No
somos del mundo. Jn. 15:19-21, "Si fuerais del mundo, el mundo amaría
lo suyo; pero porque no sois del mundo ... por eso el mundo os aborrece".
Los miembros de la iglesia que son mundanos son amados por el mundo. "¡Ay
de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!" Luc. 6:26.
D. El
buen ejemplo ofende al mundo. A los mundanos no les gusta la
"luz" (el buen ejemplo) de los cristianos. Compárese Dan. 6:1-17.
¿Por qué aborrecieron a Daniel? También Heb. 11:7, con el ejemplo de
obediencia Noé condenó al mundo de desobedientes. Los malvados persiguen a los
hijos de Dios, porque el buen ejemplo de éstos sirve como conciencia para aquéllos, y la quieren callar. Les molesta, les irrita, y no quieren ser
estorbados.
E. No
quieren ser enseñados y reprendidos. Nos persiguen porque les enseñamos,
les exhortamos y les reprendemos, Jn. 3:19-21, y no les gusta. No es
placentero que los pecados sean expuestos y reprendidos. Mat. 14:4,10,11, Juan dijo a Herodes, "No te es lícito tenerla ... y ordenó decapitar a Juan en
la cárcel". Jesús fue crucificado por reprender la hipocresía de
los judíos, Mateo 23. Jesús amaba a todos, pero no dejó de reprender el pecado
en todos. Esteban fue apedreado por reprender a los judíos, Hech.
7:51-60. Desde luego, los del mundo no nos perseguirán si no les exhortamos.
II. Hay
varias clases de persecución.
A. La
persecución física. Mat. 10:17,28; Hech. 5:40; 7:58; 12:2; 14:19.
B. Los
insultos, las calumnias, etc. Mat. 5:11, "Bienaventurados sois cuando
por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra
vosotros, mintiendo". Luc. 6:22, "Bienaventurados seréis cuando los
hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen
vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre". Luc. 6:26,
"¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!
porque así hacían sus padres con los falsos profetas".
1.
La palabra "vituperar" significa insultar, afrentar, deshonrar,
burlar (Heb. 11:36, el inglés dice "burlas"). ¿Por qué nos vituperan?
1 Ped. 4:4, "A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con
ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan (insultar, injuriar
de palabra)".
2.
¿Qué decían de Jesús? Jn. 8:48, "eres samaritano, y que tienes
demonio". Jn. 10:20, "Demonio tiene, y está fuera de sí, ¿por qué le
oís"? Mat. 11:19, "un hombre comilón, y bebedor de vino". Mat.
27:39-44, falsa acusación.
3.
Hech. 17:18, decían que Pablo era "palabrero"; 2 Cor. 10:10, decían
que "las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y
la palabra menospreciable".
4.
"Antis". Los hermanos liberales nos aplican este epíteto de desprecio
simplemente porque sus prácticas carecen de autoridad bíblica.
5.
"Fanáticos". Los humanistas que destronan a Dios y exaltan al hombre
nos llaman "fanáticos", "radicales",
"derechistas", etc., porque defendemos la moralidad bíblica, la
santidad del matrimonio, la disciplina de los hijos, etc., y porque condenamos
el aborto, toda clase de inmoralidad sexual (incluyendo la homosexualidad), el
uso de drogas, el suicidio, la eutanasia, etc.
C.
Heb. 10:34, "y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo".
D.
Mat. 10:34-39, problemas y disensiones en la propia familia.
E.
Sant. 5:1-5, "¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os
arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado
sobre vosotros?"
III.
Bienaventurados sois, gozaos y alegraos.
A. No
somos bienaventurados por sufrir por el mal.
1.
1 Ped. 2:20, "Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo
soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es
aprobado delante de Dios".
2.
1 Ped. 4:15, "Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o
ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno".
B. Sino
por sufrir como cristiano. 1 Ped. 4:16, "pero si alguno padece como
cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello".
C. Una
recompensa triple. En este texto (Mat. 5:10,12) Jesús habla de tres grandes
bendiciones para los que padecen por El:
1.
Mat. 5:10, "porque de ellos es el reino de los cielos". Los que
sufren por causa de la justicia (por Cristo) dan evidencia segura de
pertenecer al reino de los cielos.
2.
Mat. 5:12, "vuestro galardón es grande en los cielos". Luc. 6:23,
"Alegraos en ese día, y saltad de gozo, porque he aquí, vuestra recompensa
es grande en el cielo" (Biblia de las Américas). ¿Cuántas veces hemos
saltado de gozo por haber sido perseguidos? (Hech. 5:41, "Y ellos salieron
de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de
padecer afrenta por causa del Nombre". Véase el ver. anterior,
"después de azotarlos").
3.
Mat. 5:12b, "porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de
vosotros". Recuérdense los ejemplos de Elías (1 Reyes 19:2); de Jeremías
(Jer. 20:2); de Zacarías (2 Crón. 24:21). Véase también Sant. 5:10,11. ¡Qué
gozo de ser identificados con los profetas fieles, con Cristo y con los
apóstoles al sufrir por la causa de justicia!
D.
Por lo tanto, el pensamiento de sufrir por el nombre de Cristo (o por la causa
de justicia) debe llenar el corazón de gozo. Véanse Hech. 5:41; 16:25; Heb.
10:34; 1 Ped. 4:16
.
Preguntas
sobre Mateo 5:10-12, Los perseguidos por la causa de Cristo.
1. En este
texto Jesús indica que sus discípulos serán perseguidos. ¿Por que son
perseguidos los pobres en espíritu, los que lloran, los mansos, etc.?
2. Defínase la
palabra "perseguir" (nombrando algunos sinónimos).
3. Jesús dice
en el ver. 10, "por causa de la justicia", pero en el ver. 11 dice,
"por ___ ________". En Jn. 15:21 dice "por causa de ___
_________".
4. Con
respecto al tema de la persecución ¿qué significa la expresión "el siervo
no es mayor que su señor" (Jn. 15:20).
5. ¿Por qué
fue degollado Juan el bautista? Mat. 14:4, 10, 11.
6. ¿Por qué
odiaban tanto los judíos a Jesús?
7. ¿Por qué
apedrearon los judíos a Esteban?
8. ¿Por qué
fueron perseguidos tanto Pablo y los otros apóstoles?
9. Aparte de
la persecución física, ¿de qué otra clase de persecución se habla en el ver.
11? ¿en Mat. 10:35,36? ¿en Heb. 10:34? ¿en Sant. 5:1-5?
10. ¿Qué
significa la palabra "vituperar"? Compárese Luc. 6:22.
11. Nómbrense
algunos de los vituperios que Jesús tenía que sufrir. Véanse Mat. 11:19; Mat.
27:39-44; Jn. 8:48; 10:20.
12. ¿Qué
decían de Pablo en Atenas? Hech. 17:18. ¿Qué decían algunos oponentes de Pablo
en Corinto? 2 Cor. 10:10.
13. ¿Nos
bendice Dios si sufrimos con gozo por haber pecado? 1 Ped. 2:18.
14. No debemos
sufrir como ____________, o ___________, o __________________, o por
________________ ___ ___ _____________" (1 Ped. 4:15).
15. Si alguno
padece como cristiano, en lugar de avergonzarse, ¿qué debe hacer? 1 Ped. 4:16.
16. Según Mat.
5:10,12, ¿cuáles son las tres razones por las que debemos regocijarnos cuando
somos perseguidos?
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Ubicación:
Kenia
martes, 9 de junio de 2015
¡He aquí clama el jornal retenido por vosotros de los obreros que segaron vuestras tierras, y el clamor de los segadores ha llegado a oídos del Señor de los ejércitos!
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“Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”. (1 Samuel 16:7)
“El escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; y consoladores, y ninguno hallé”. (Salmos 69:20)
“¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos”. (Lucas 12:6–7)
“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte”.
(Proverbios 14:12)
“En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte, y mi refugio”.(Salmos 62:7)
“…Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. (1 Pedro 5:5)
36 millones de personas viven en condiciones de esclavitud
India, China, Pakistán, Uzbekistán y Rusia.
Estos cinco países
concentran más de la mitad —el 61%— de la esclavitud que hay en el
mundo. En la actualidad, un total de 35.800.000 hombres, mujeres y
niños, están considerados como “esclavos modernos”, según el informe
anual The Global Slavery Index publicado este lunes por la ONG Walk Free.
El documento, que analiza el predominio, la vulnerabilidad y la
respuesta gubernamental en 167 países, indica que la condición de
esclavitud en el mundo ha aumentado un 20% respecto a 2013 puesto que
“se ha mejorado la metodología” en cuanto al estudio de los datos.
Los
analistas, además, han incluido para el informe de este año a cinco
nuevos países: Taiwán, Sudán del Sur, Corea del Norte, Kosovo y Chipre.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) cifró los casos en 21 millones en 2012.
Trabajo forzoso, tráfico de seres humanos, matrimonios forzados,
explotación infantil... Muchas y muy diferentes son las formas de
esclavitud que Walk Free ha analizado y, además, englobado en un solo
concepto: "Esclavitud moderna", es decir, "cuando una persona posee el
control de otra de tal manera que le priva de su libertad individual con
la intención de sacar un beneficio". La OIT estima en 120.000 millones
de euros los ingresos anuales provenientes de la esclavitud.
El país que encabeza la lista, por segundo año consecutivo, de esclavitud respecto al número de habitantes es Mauritania.
Un 4% de su población —155.660 mauritanos—, según los datos ofrecidos
por la ONG, está sumido en trabajos forzados, explotación infantil y
otras formas de sometimiento “a cambio de un beneficio”, según explica
la ONG. Además, en este país africano, los hijos heredan la condición de
esclavo de sus padres.
India es en términos absolutos el país que más esclavos tiene con 14.285.700. Islandia, con menos de un centenar de casos de esclavitud identificados, es el país que cierra el ránking.
Por regiones, el sur de Asia, encabezado por India, continúa siendo
la zona con más esclavos en el mundo (17.459.900 personas), seguido de
Asia oriental con 6.082.900 personas sometidas a esclavitud. La región
con menor número de esclavos, según este estudio, es Europa, con apenas
medio millón de casos.
El documento, en uno de sus estudios por país, hace referencia el grupo terrorista nigeriano Boko Haram, como elemento fundamental de “vulnerabilidad” ante la explotación de personas, sobre todo mujeres y niños.
Este informe (disponible en inglés) otorga la calificación AAA a
aquellos países con una situación excelente respecto a la esclavitud.
Ninguno ha obtenido una triple A. Solo Países Bajos se acerca a esta
perfección con una AA. En el otro extremo, Corea del Norte —sobre el que
recae una hermética dictadura militar— ocupa la última posición con una
D (la peor valoración). España, por su parte, ocupa el puesto número 13
con una BBB. Esta calificación se basa en una nula respuesta
gubernamental y en una mediocre puntuación —58,3 de 100— en cuanto
acoordinación y rendición de cuentas a la hora de afrontar la
esclavitud. Respecto a su población total, España ocupa el puesto 150
con el 0.013% de su población sometida a esclavitud.
Los países que más esfuerzos hacen por erradicar la esclavitud, según
el documento de 81 páginas, son:
Suecia, Estados Unidos, Países Bajos,
Australia, Suiza, Irlanda, Noruega, Georgia, Reino Unido y Austria.
La exrepública soviética de Georgia
se encuentra en este ránking ya que, según el documento, este país de
4,5 millones de habitantes y con un PIB de 13.100 millones de euros,
según datos del Banco Mundial, es la economía nacional “que más
esfuerzos hace para luchar contra la esclavitud”.
CONTEXTO BÍBLICO
“Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”. (1 Samuel 16:7)
“El escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; y consoladores, y ninguno hallé”. (Salmos 69:20)
“¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos”. (Lucas 12:6–7)
“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte”.
(Proverbios 14:12)
“En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte, y mi refugio”.(Salmos 62:7)
“…Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. (1 Pedro 5:5)
SANTIAGO 2: 5-9
5 Oíd, hermanos míos amados: ¿No escogió Dios a los pobres según el mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que prometió a los que lo aman?
6 Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y ellos mismos os arrastran a los tribunales?
7 ¿No son ellos mismos los que blasfeman el precioso Nombre que fue invocado sobre vosotros?
8 Si en verdad cumplís la regia Ley según la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, hacéis bien;
9 pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado y sois convictos por la Ley como transgresores.
6 Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y ellos mismos os arrastran a los tribunales?
7 ¿No son ellos mismos los que blasfeman el precioso Nombre que fue invocado sobre vosotros?
8 Si en verdad cumplís la regia Ley según la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, hacéis bien;
9 pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado y sois convictos por la Ley como transgresores.
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¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?
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¿Qué es el agnosticismo?"
El agnosticismo es la creencia de que es imposible conocer o probar la existencia de Dios. La palabra “agnóstico” significa esencialmente “sin conocimiento”. El agnosticismo es una postura más intelectualmente honesta que la del ateísmo. El ateísmo declara que Dios no existe – una posición improbable. El agnosticismo declara que la existencia de Dios no puede ser probada o negada – que es imposible conocer si Dios existe. En este concepto, el agnosticismo está en lo correcto. La existencia de Dios no puede ser empíricamente probada o negada.
La Biblia nos dice que debemos aceptar la existencia de Dios por fe. Hebreos 11:6 dice, “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Dios es espíritu (Juan 4:24), así que Él no puede ser visto o tocado. A menos que Dios elija revelarse a Sí Mismo, Él es esencialmente invisible para nuestros sentidos (Romanos 1:20). La Biblia enseña que la existencia de Dios puede ser claramente apreciada en el universo (Salmo 19:1-4), sentida en la naturaleza (Romanos 1:18-22), y confirmada en nuestros propios corazones (Eclesiastés 3:11).
El agnosticismo está esencialmente indispuesto a hacer decisiones a favor o en contra de la existencia de Dios. Es la última posición de “nadar entre dos aguas”. Los teístas creen que Dios existe. Los ateos creen que Dios no existe. Los agnósticos creen que no debemos ni creer ni negar la existencia de Dios – porque es imposible probar una u otra cosa.
Por el bien del argumento, deshagámonos por un momento de las claras e innegables evidencias de la existencia de Dios. Si ponemos las posturas del teísmo y el ateísmo a la par del agnosticismo, al cual tiene más “sentido” creer – considerando la posibilidad de la vida después de la muerte. Si Dios no existe, los teístas, ateos y agnósticos por igual, simplemente dejan de existir cuando mueren. Si Dios existe, los ateos y agnósticos tendrán a Alguien a quien responder cuando ellos mueran. Desde esta perspectiva, definitivamente tiene más “sentido” ser un teísta que un ateo o agnóstico. Si ninguna de estas posiciones puede ser probada o desaprobada, ¿no parece más sabio hacer cualquier esfuerzo para creer en la postura que puede tener un eterno e infinito resultado más deseable?
Es normal tener dudas. Hay tantas cosas en este mundo que no podemos entender. Con frecuencia la gente duda de la existencia de Dios porque no entienden o están de acuerdo con las cosas que Él hace o permite. Sin embargo, nosotros, como criaturas humanas finitas, no debemos esperar que estemos capacitados para comprender a un Dios infinito. Romanos 11:33-34 dice, “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?” Debemos creer en Dios por fe y confiar en Sus caminos por fe. Dios está pronto y deseoso de revelarse a Sí Mismo en maneras increíbles para aquellos que crean en Él. Deuteronomio 4:29 proclama, “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.”
El agnosticismo es la creencia de que es imposible conocer o probar la existencia de Dios. La palabra “agnóstico” significa esencialmente “sin conocimiento”. El agnosticismo es una postura más intelectualmente honesta que la del ateísmo. El ateísmo declara que Dios no existe – una posición improbable. El agnosticismo declara que la existencia de Dios no puede ser probada o negada – que es imposible conocer si Dios existe. En este concepto, el agnosticismo está en lo correcto. La existencia de Dios no puede ser empíricamente probada o negada.
La Biblia nos dice que debemos aceptar la existencia de Dios por fe. Hebreos 11:6 dice, “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Dios es espíritu (Juan 4:24), así que Él no puede ser visto o tocado. A menos que Dios elija revelarse a Sí Mismo, Él es esencialmente invisible para nuestros sentidos (Romanos 1:20). La Biblia enseña que la existencia de Dios puede ser claramente apreciada en el universo (Salmo 19:1-4), sentida en la naturaleza (Romanos 1:18-22), y confirmada en nuestros propios corazones (Eclesiastés 3:11).
El agnosticismo está esencialmente indispuesto a hacer decisiones a favor o en contra de la existencia de Dios. Es la última posición de “nadar entre dos aguas”. Los teístas creen que Dios existe. Los ateos creen que Dios no existe. Los agnósticos creen que no debemos ni creer ni negar la existencia de Dios – porque es imposible probar una u otra cosa.
Por el bien del argumento, deshagámonos por un momento de las claras e innegables evidencias de la existencia de Dios. Si ponemos las posturas del teísmo y el ateísmo a la par del agnosticismo, al cual tiene más “sentido” creer – considerando la posibilidad de la vida después de la muerte. Si Dios no existe, los teístas, ateos y agnósticos por igual, simplemente dejan de existir cuando mueren. Si Dios existe, los ateos y agnósticos tendrán a Alguien a quien responder cuando ellos mueran. Desde esta perspectiva, definitivamente tiene más “sentido” ser un teísta que un ateo o agnóstico. Si ninguna de estas posiciones puede ser probada o desaprobada, ¿no parece más sabio hacer cualquier esfuerzo para creer en la postura que puede tener un eterno e infinito resultado más deseable?
Es normal tener dudas. Hay tantas cosas en este mundo que no podemos entender. Con frecuencia la gente duda de la existencia de Dios porque no entienden o están de acuerdo con las cosas que Él hace o permite. Sin embargo, nosotros, como criaturas humanas finitas, no debemos esperar que estemos capacitados para comprender a un Dios infinito. Romanos 11:33-34 dice, “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?” Debemos creer en Dios por fe y confiar en Sus caminos por fe. Dios está pronto y deseoso de revelarse a Sí Mismo en maneras increíbles para aquellos que crean en Él. Deuteronomio 4:29 proclama, “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.”
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