A ÉL TODA LA GLORIA!!!

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martes, 22 de marzo de 2016

Los labios mentirosos son abominación al Señor; más los obradores de la verdad su contentamiento.

REFLEXIONA Tus testimonios son muy firmes; La santidad conviene a tu casa, Oh jehová, por los siglos y para siempre. Salmo 93:5
Mentiras: Corroen el matrimonio

¿Qué hacer cuando la mentira se adueña de tu relación de pareja?


EL TRATAMIENTO SECULAR
¿Has descubierto que tu pareja te miente? Mucho antes de darte por vencido, sufrir y no darle cabida al perdón, aplica estos pasos; te ayudarán a encontrar la manera de salvar tu relación.
  • ¿Quién no ha mentido alguna vez? 
    Mujeres y hombres por igual esperamos de una relación amorosa una entrega total y en todos los sentidos; si los hombres no lo expresan de la misma manera que las mujeres no se debe a la ausencia de dolor al ser engañados o al darse cuenta de una mentira. La mejor muestra de amor que puede dar una persona es ser honesta y leal; que son diferentes en lo que respecta al concepto, pero nadie pondría en duda que están unidas en una especie de simbiosis, porque la una no puede ser sin la otra; en tanto que la honestidad habla sobre la verdad y ser correctos en nuestros actos, la lealtad usa el idioma de la fidelidad.
    Es lamentable que muchas relaciones en la actualidad se hayan olvidado de estos dos valores tan importantes, que hacen que el amor crezca cada día. Cuando cualquiera de las partes de una pareja miente y es sorprendida en su falta, la otra parte sale lastimada en su autoestima y en la confianza hacia la otra. Lograr recuperarse del dolor lleva tiempo y necesita paciencia, pero, sobre todo, mucha confianza en uno mismo.
    A pesar de esto, recuperarse de la desilusión que una mentira y la deslealtad provocan no es tarea imposible, y requiere de las dos personas para solucionar esas desavenencias. Algunas acciones que la pareja podría llevar a cabo para recuperar la confianza perdida a causa de la mentira, son:
  • Si fuera cuestión de levantar la mano, como en la escuela primaria y decir yo, casi es seguro que ninguno nos salvaríamos. Cuando se trata del matrimonio o de un noviazgo, sin embargo, las mentiras no tienen cabida, porque se trata de confianza y de honestidad al cien por ciento y, desde luego, si hay amor las mentiras no deberían existir, pero en ocasiones la realidad es otra.
  • No vivan con resentimiento

    Es el peor sentimiento y el que más deteriora una relación sentimental, pues lo que hacemos es enfocarnos en nuestro dolor y recordar de forma constante la falta cometida por nuestro compañero. Vivir además en un pasado doloroso no es saludable para nadie.
  • No busques la venganza

    Por lo general algunas personas, para “sacarse la espina” del dolor y la traición, recurren a la venganza. Desde mi propia experiencia debo decir que no es correcto, ni te pertenece; sí, es muy probable que al vengarte de un engaño o mentira experimentes una especie de revancha, pero ese sentimiento de victoria no dura mucho, y es probable que después te sientas mal o quieras más.
  • No juzgues desde tu posición

    O dicho de otra manera, no pretendas que la otra persona actúe como tú lo harías. Es sencillo escudarse en esto y culpar de los problemas a la otra persona; cuando una relación va mal o bien por lo general los dos han contribuido para que las cosas marchen de esa manera.
  • Trata al otro como a ti te gustaría que te trataran

    Es sencillo, no mientas si no quieres que te mientan; aunque la regla no siempre funciona hacia los dos lados, te quedará la satisfacción de haber hecho lo correcto.
  • Hagan del perdón su mejor herramienta

  • A diario escucho a personas decir que perdonar es difícil, que son capaces de perdonar pero no de olvidar; con las dos observaciones estoy de acuerdo, sin embargo, no las apoyo y he aquí la razón: perdonar es difícil, mas NO imposible, y no es igual a olvidar. 
  • Olvidar TODO LO MALO requiere de un accidente o enfermedad grave para que “borremos” todos los recuerdos (incluso los buenos), y no somos máquinas para que este proceso surja de manera espontánea. Lo que SÍ podemos hacer es recordar sin dolor. Este proceso de aprender a perdonar es relativo para cada ser humano; requiere de paciencia, aceptación de los hechos y tiempo.
  • Vuelve a confiar y gánate la confianza perdida

    Como todo en la vida, lo mejor se logra paso a paso. Así como no podemos pretender que re-surja el amor de manera instantánea, tampoco podemos procurar confiar o ganarnos la confianza de alguien con solo querer. 
  • Para recuperar la confianza de nuestro compañero debemos estar abiertos y receptivos a las muestras de lealtad y honestidad de la otra persona. Si se quiere ganar de nuevo la confianza de una persona defraudada, se le debe demostrar con hechos que uno es digno de esta confianza a través de actos, detalles verídicos de amor, diligencia y paciencia.
  • Hablen acerca de sus inconvenientes y diferencias

    La comunicación sincera es quizás la única arma que les ayudará a entender a la otra persona, les permitirá ponerse en el lugar del otro y les dará las pautas para crecer como pareja e individualmente y no volver a cometer los mismos errores del pasado.
    Podría exponer que es difícil recuperar la confianza perdida en el ser amado, incluso podría indicarles que ni siquiera lo intenten y que rompan la relación o se divorcien. Lo que estoy llamada a hacer, sin embargo, es a decirles que luchen y perseveren, y que CAMBIEN DESDE ADENTRO
  • Si en algún momento se ven tentados a mentir a su pareja, hagan un alto en el camino y piensen dos veces lo que van a hacer, las consecuencias de ese acto y todo lo que acarrea la deshonestidad o la deslealtad. Nunca olviden que somos dueños de nuestros actos, podemos hacer lo que queramos pero jamás escoger las consecuencias de tales decisiones. Por último, no olviden que tarde o temprano (por ley de la vida o por intervención divina) las mentiras siempre salen a la luz.

Mentira y engaño en el matrimonio

La Biblia condena fuertemente la mentira. Primero, Dios dice que el mismo no miente (Números 23). Si somos sus hijos pues debemos de amar la verdad sabiendo que esto honra a Dios. Segundo, Jesús dice que los mentirosos son hijos de Satanás, quien es el padre de las mentiras. En otras palabras, el que miente con propósito escoge asociarse con ese mundo. Ultimo, el nuevo testamento advierte que los mentirosos no tendrán parte en el reino de Dios. Siendo esto así, ¿no es mejor andar en la verdad?
Éxodo 20:16: No dirás contra tu prójimo falso testimonio. (RVR1995)
Números 23:19: Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? (RVR1960)
Salmos 58:3: Desde la matriz están desviados los impíos; Desde su nacimiento se descarrían los que hablan mentiras. (NBLH)
Salmos 101:7: El que practica el engaño no morará en mi casa; El que habla mentiras no  permanecerá en mi presencia.
(NBLH)
Proverbios 6:16-19: Seis cosas hay que odia el Señor,
y siete son abominación para El: ojos soberbios, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente, un corazón que maquina planes perversos, pies que corren rápidamente hacia el mal, un testigo falso que dice mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos. (LBLA)
Proverbios 12:19: Labios veraces se mantienen siempre; lengua mentirosa, sólo un instante. (BLPH)
Proverbios 12:22: Los labios mentirosos son abominación al Señor; más los obradores de la verdad su contentamiento. (JBS)
Proverbios 19:5: El testigo falso no quedará sin castigo; el que esparce mentiras no saldrá bien librado. (NVI)
Proverbios 24:28: No seas sin causa testigo contra tu prójimo, Y no lisonjees con tus labios. (RVR1960)
Proverbios 26:18-19: Como un loco disparando al aire flechas de fuego y muerte, es el que engaña a otro y luego dice que todo era una broma. (PDT)
Mateo 15:18-20: Pero lo que sale de la boca viene del interior del hombre; y eso es lo que lo hace impuro.  Porque del interior del hombre salen los malos pensamientos, los asesinatos, el adulterio, la inmoralidad sexual, los robos, las mentiras y los insultos.  Estas cosas son las que hacen impuro al hombre; pero el comer sin cumplir con la ceremonia de lavarse las manos, no lo hace impuro. (DHH)
Lucas 8:17: Pues todo lo secreto tarde o temprano se descubrirá, y todo lo oculto saldrá a la luz y se dará a conocer a todos. (NTV)
Juan 8:44: Ustedes son de su padre el diablo, y quieren cumplir con los deseos de su padre, quien desde el principio ha sido un homicida. No se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de lo que le es propio; porque es mentiroso y padre de la mentira. (RVC)
Efesios 4:25: Así que dejen las mentiras y «díganse siempre la verdad unos a otros»  porque todos formamos parte del mismo cuerpo. (PDT)
Colosenses 3:9-10: No se mientan los unos a los otros, puesto que ya se han despojado de lo que antes eran y de las cosas que antes hacían,  y se han revestido de la nueva naturaleza: la del nuevo hombre, que se va renovando a imagen de Dios, su Creador, para llegar a conocerlo plenamente. (DHH)
Santiago 3:14: pero si tienen envidias amargas y ambiciones egoístas en el corazón, no encubran la verdad con jactancias y mentiras. (NTV)
1 Juan 2:4: El que afirma: «Lo conozco», pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad. (NVI)
1 Juan 4:1: Amados, no crean a todo espíritu, sino pongan a prueba los espíritus, para ver si son de Dios. Porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.
Apocalipsis 21:7-8: El vencedor heredará todas las cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. (RVR1995)

SÍNTOMAS Y EJEMPLOS DE “MENTIRITAS BLANCAS”

No puedo decir: “Estoy muy cansado para ir a tu casa”.
(Herirá los sentimientos de mi madre.)
Sólo diré: “Tengo otros planes”.
No puedo decir: “Estoy muy enojado(a)”.
(Se puede iniciar una pelea.)
Sólo diré: “Acepto lo que digas”.
No puedo decir: “Estoy deprimido(a)”.
(Se supone que los cristianos controlan su vida.)
Sólo diré: “Tengo dolor de cabeza”.
No puedo decir: “No quiero salir contigo”.
(Heriré sus sentimientos.)
Sólo diré: “Voy a salir de viaje”.
No puedo decir: “Estoy ocupado orando”.
(Pensará que presumo de espiritual.)
Sólo diré: “Estoy muy ocupado(a) para ir”.
No puedo decir: “Olvidé leer el libro que me regalaste”.
(Pensará que no aprecio su regalo.)
Sólo diré: “No he terminado de leerlo todavía”.
No puedo decir: “No te he mandado el cheque todavía”.
(Pensará que no quiero pagarle.)
Sólo diré: “Ya está en el correo”.
No puedo decir: “Papá está borracho”.
(Dejará de ser mi amigo(a).)
Sólo diré: “Se quedó en casa porque tiene gripe”.

“Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta”.
(Hebreos 4:13)

PASOS PARA ENCONTRAR LA SOLUCIÓN

    A.      VERSÍCULO CLAVE para memorizar

“Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios”.
(Salmos 141:3)

    B.      PASAJE CLAVE PARA LEER Y MEDITAR
Proverbios 6:16–19

“Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos”.


    C.      Cómo vivir sin mentir

      Dios aborrece la mentira.
         “Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento”. (Proverbios 12:22)
      La mentira rompe la unidad.
         “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros”. (Efesios 4:25)
      La mentira perjudica a los demás.
         “Si un gobernante atiende la palabra mentirosa, todos sus servidores serán impíos”. (Proverbios 29:12)
      La mentira agrava los problemas.
         “Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo”. (Génesis 20:9)
         (Lea Génesis 20:1–18.)
      Mentir a otros es mentir a Dios.
         “Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”. (Lucas 15:21)
      Los mentirosos se juntan con los mentirosos.
         “El malo está atento al labio inicuo; y el mentiroso escucha la lengua detractora”. (Proverbios 17:4)
      Los mentirosos disfrutan mintiendo.
         “El testigo perverso se burlará del juicio, y la boca de los impíos encubrirá la iniquidad”. (Proverbios 19:28)

      Son muy peligrosos los mentirosos que afirman que sus mentiras son bromas.
         “Como el que enloquece, y echa llamas y saetas y muerte, tal es el hombre que engaña a su amigo, y dice: ciertamente lo hice por broma”. (Proverbios 26:18–19)
      Las mentiras tienen consecuencias y multiplican el pecado.
         “Hicieron que su lengua lanzara mentira como un arco, y no se fortalecieron para la verdad en la tierra; porque de mal en mal procedieron, y me han desconocido, dice Jehová”. (Jeremías 9:3)
      La mentira se descubre con el tiempo.
         “El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua mentirosa sólo por un momento”. (Proverbios 12:19)
      La mentira recibirá su castigo.
         “El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras no escapará”. (Proverbios 19:5)


    D.      Lo que debe saber cuando es difícil decir la verdad

         RECONOZCA que no puede complacer a todos.
           “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”. (Gálatas 1:10)

         RECONOZCA que no es responsable de los sentimientos de los demás.
           “El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta; el que reprende al impío, se atrae mancha. No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al sabio, y te amará. Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber”. (Proverbios 9:7–9)

         RECONOZCA que puede decir la verdad en amor.
           “Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”. (Efesios 4:15)

         RECONOZCA que usted no es perfecto(a).
           “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”. (Isaías 53:6)

         RECONOZCA que no es responsable de la forma en que los demás reaccionan a la verdad.
           “Que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él”. (2 Timoteo 2:25–26)


viernes, 5 de febrero de 2016

Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo

REFLEXIONA Tus testimonios son muy firmes; La santidad conviene a tu casa, Oh Jehová, por los siglos y para siempre. Salmo 93:5
INCOMPRENSIÓN CONYUGAL



COMPRENSIÓN: BASE DE LA UNIDAD CONYUGAL

I. LA REALIDAD, MORDIDA Y ENVENENADA POR EL PECADO



Nueva York, Estados Unidos
El hombre detrás de un video que se hizo viral en las redes sociales por humillar a su mujer mientras la hace caminar desnuda por las calles de Nueva York fue arrestado por maltrato.

Se trata del dominicano Jason Melo, de 24 años, quien habría forzado a su pareja, de 22, a circular sin ropa por la calle en venganza por una infidelidad.
La víctima de este humillante hecho denunció a su novio por golpes y maltrato.
"Tenía mucho miedo. ¿Qué no sería capaz de hacerme? Él no estaba pensando en nada". Así se sentía la joven, que no quiso revelar su identidad, en el momento en que su novio descubrió que estaba manteniendo conversaciones con otros hombres.


Jason Melo, que tiene una hija de dos meses con ella, se defendió desde un primer momento. Antes de ser arrestado, difundió decenas de videos en Instagram y Facebook en los que aseguraba que no había hecho nada malo.La agredida, expresó que Jason (su novio) la amenazó con cortarle la cara y tirarla por las escaleras asimismo, informó que al día siguiente de lo ocurrido permaneció un día secuestrada mientras él se defendía en las redes sociales.






"Señores, me explico, yo a esta dama no le he pegado ni la amenacé para bajarla. Ella y yo tuvimos un acuerdo mutuo: la única manera de que yo la perdonaría era si le mandaba ese video (de ella caminando desnuda en la calle) a los siete hombres", contó.
La joven desmintió rotundamente esa versión. "¿A qué mujer le gustaría salir a la calle desnuda, y que la estén grabando e insultando?", se preguntó indignada.
En otro video, Melo muestra su rostro más agresivo. "¿Qué es lo que prefieren, que le entre trompadas, le ponga moretones, matándola y terminando preso?". Esa hipótesis se terminó confirmando parcialmente con su detención, el pasado miércoles.
En su última grabación, el hombre pareció comprender la gravedad de la situación en la que se encontraba, y pidió perdón "a todas las damas". Incluso se mostró llorando, como una víctima.

II. LO BÍBLICO

CÓMO DESEO QUE MI ESPOSA TUVIERA  UN INSTRUCTIVO


Tu carro viene con uno. También tu televisión, tu estéreo, tu cámara y tu computadora. Qué lástima que tu esposa no venga también con un instructivo. Imagina lo fácil que sería vivir con ella, si viniera con un libro de instrucciones en el cual pudieras encontrar lo que necesitas saber para mantenerla saludable, feliz ¡y al máximo de su capacidad!

Si tuvieras un manual de esta índole, te proveería información esencial sobre las mujeres en general. Pero te daría otros datos valiosos como la información específica de tu producto (tu mujer en particular), instrucciones para el mantenimiento, direcciones para leer sus parámetros e indicadores emocionales, instrucciones de limpieza, advertencias sobre los riesgos e incluso una sección completa sobre “Cómo Resolver Problemas.” Pero tu esposa es una mujer, y las mujeres no vienen con un instructivo - ¿O sí?

Permíteme decirte un pequeño secreto poco conocido: tu esposa viene con un manual. Tú nunca lo has visto porque está metido en su corazón. Muy dentro de su corazón está la información necesaria para entenderla y cuidarla de acuerdo a la Biblia. Sólo hay algo que debes entender. Tú eres el que debe sacarla. Así es, tu trabajo es sacar esa valiosa información de su corazón, y si fuera necesario, ponerla por escrito. “Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre, y el hombre de entendimiento lo sacará.” (Prov. 20:5). La responsabilidad de ser entendido te la da Dios en 1 Pedro capítulo tres.

“1 Pedro, capítulo tres - ¡Amo ese pasaje! ¿No es allí donde dice que la mujer debe mantenerse callada?”

Bueno, sí, pero yo no me refiero a esos versos (1 & 2). Yo quiero hablarte del verso siete. “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo” (1 Pedro 3:7, RV60). La Biblia pone sobre ti la carga de vivir sabiamente como esposo. Tú eres quien debe tomar la iniciativa para obtener de tu esposa la información necesaria para desarrollar y mantener la intimidad como una sola carne que Dios ha determinado que tengas con ella. Elisabeth Elliot en su libro The Mark of a Man (La Marca de Un Hombre), explica el concepto del hombre como iniciador:

  “Lo importante que como hombre debes recordar … es que una mujer no puede responder apropiadamente a menos que el hombre sea apropiadamente el iniciador. Él debe tomar la iniciativa para que ella lo siga, como en un baile. La voluntad de cada uno para ejecutar los ‘pasos’ que han sido ensayados es lo que da libertad a la otra persona.”

“¡Está bien! ¡Me convenciste! Así que mi trabajo es entenderla. Pero ¿Cómo saco esa información, ese instructivo fuera de su corazón?”

Bueno, para empezar, tienes que entender la perspectiva bíblica del matrimonio y la importancia de la comunicación para la relación marital.


Un Pacto de Compañerismo

Muchos creen que el propósito del matrimonio es la propagación de la raza humana. Pero el matrimonio fue diseñado por Dios para lidiar con el asunto de la soledad (Gen. 2:18–24). El SEÑOR Dios dijo:” No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea.”

En su libro, Marriage, Divorce and Remarriage in the Bible (Matrimonio, Divorcio y Recasamiento), Jay Adams desarrolla este concepto:

  Dios hizo a la mayoría de nosotros para que estuvieramos solos sin una relación íntima con quien vivir. Dios proveyó a Eva no sólo (o primariamente) como ayuda para Adán (aunque la ayuda es una dimensión de esa compañía), sino como su compañera. Él también, como todos los demás esposos desde entonces (como veremos), debía proveerle compañerismo a ella. En la Biblia, el matrimonio es descrito en términos de una compañía. En Proverbios 2:17, por ejemplo, se nos dice que “… la mujer extraña … deja el compañero de su juventud, y olvida el pacto de su Dios.” La palabra traducida “compañero” en este verso tiene la idea de “uno que es domesticado” (es usado hablando de domesticar animales), o “uno que tiene una cercana e íntima relación con alguien.” Obviamente es difícil establecer una relación cercana con un animal salvaje, pero uno puede estar cerca de un animal domesticado. La idea central tiene que ver con una relación cercana e íntima. Y eso es exactamente lo que la compañía marital es: la relación cercana e íntima del esposo y la esposa.

  El concepto del matrimonio como compañía aparece también en Malaquías 2:14 con un término diferente pero complementario: “El SEÑOR ha sido testigo entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has obrado deslealmente, aunque ella es tu compañera y la mujer de tu pacto.” Ahora, la palabra aquí traducida compañera tiene como idea central unión o asociación. Una compañera, entonces, es alguien con quien entras en una unión o relación cercana. Al unir estos dos términos obtenemos un entendimiento completo de la idea de compañía. Una compañera es alguien con quien tú estás íntimamente unido en pensamiento, metas, planes, esfuerzos, y en el caso del matrimonio, cuerpos.

Estos dos pasajes juntos, hacen claro que para ambos, esposo y esposa, el compañerismo es el estado ideal. En proverbios, el esposo es llamado el compañero (mostrándonos que también provee compañía para su esposa); en Malaquías, es la esposa quien es designada como tal. Para ambos entonces, entrar en el matrimonio debería significar el deseo de satisfacer el uno al otro la necesidad de compañía. El amor en el matrimonio se enfoca en darle al cónyuge la compañía que él/ella necesita para eliminar la soledad.

Para que este compañerismo sea establecido, mantenido y alcance madurez, hay algo de suma importancia que es requerido.


La Revelación es un Prerrequisito para la Relación

¿Alguna vez te has detenido a considerar que de no ser por la Biblia, nunca hubieses podido tener una relación personal con Dios a través de Jesucristo? Piensa en eso. De no ser por la revelación escrita que Dios da de sí mismo al hombre, no sabrías lo suficiente para convertirte en cristiano. En la medida en que Él se revela a sí mismo a través de la Biblia (y que tú entiendas esa revelación), puedes tener una relación íntima con Él. En la medida en la que Él no se revele a sí mismo a través de la Biblia (o que no entiendas esa revelación), no puedes tener una relación personal con Él. La revelación, por lo tanto, es un prerrequisito para tener una relación. Esto es verdad no sólo en tu relación personal con Dios, sino también con la gente.

En la medida en que dos personas se revelen a sí mismas la una a la otra, ellas podrán tener una relación íntima. En la medida en que no se revelen a sí mismas, no podrán tener una relación íntima. Ahora, puesto que el matrimonio es la más íntima de las relaciones interpersonales, es razonable que un esposo y su esposa, si han de experimentar la intimidad (compañía) de “una sola carne” diseñada por Dios, deben revelarse el uno al otro más que a nadie. En todo nivel (físico, intelectual, emocionalmente, etc.) ellos deben estar “desnudos y sin vergüenza” (Gen. 2:25). 

Tristemente, con demasiada frecuencia éste no es el caso. De hecho, a causa del pecado, los esposos y las esposas se avergüenzan y tienen miedo de revelarse el uno al otro. Esta falta de apertura y honestidad (falta de revelación) evita que muchas (me atrevo a decir, bastantes) parejas (aun cristianas) experimenten la seguridad, frescura y felicidad que Dios ha planeado para ellos en el oasis del matrimonio.

¿Qué con respecto a ti? ¿En qué medida te revelas como eres a tu esposa? ¿Te sientes avergonzado y temeroso? ¿Acaso la envidia, el orgullo, la indolencia o la ignorancia evitan que le reveles esa información a tu esposa?

¿En qué medida se revela a ti tu esposa? ¿Se siente ella avergonzada y temerosa también? ¿Acaso el miedo, la envidia, el orgullo, la pereza o la ignorancia le evitan revelarte esa información a ti.

Estorbos a la Revelación

1. Miedo

Quizá el estorbo más grande para revelarnos abiertamente sea el miedo.

  Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales. Y oyeron al SEÑOR Dios que se paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del SEÑOR Dios entre los árboles del huerto. Y el SEÑOR Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás? Y él respondió: “Te oí en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.” (Gen. 3:7–10)

Adán y Eva fueron azotados por el miedo y se escondieron de Dios al darse cuenta que estaban desnudos. Así también los esposos y las esposas son frecuentemente asolados por el miedo y esconden lo que verdaderamente son cuando se dan cuenta de la pecaminosidad de sus corazones. 

Las parejas cristianas que son una sola carne y están comprometidos a la santificación mutua no deben temer a la vergüenza y el rechazo. De hecho, deberían darse cuenta que en el matrimonio de dos pecadores ambas partes pecarán. Lejos de ser sorprendidos cuando el pecado ocurra deben presuponer que es inevitable (1 Juan 2:1). Lejos de ocultar el pecado el uno del otro deben sentirse libres de revelar sus luchas internas con la esperanza de encontrar ayuda para vencerlas. 

El esposo, como la persona que debe lavar (santificar) a su esposa con el agua de la Palabra de Dios (Ef. 5:26), y la esposa, como la ayuda de su esposo, son llamados a participar activamente en el proceso de santificación progresiva de sus respectivos cónyuges.


2. Egoísmo

Existe un verdadero corolario en la Biblia entre el miedo pecaminoso y el orgullo. Las personas que son egoístas tienden a ser miedosas. Las personas que son miedosas son necesariamente egoístas. Quizás la mejor manera para demostrar esto es estudiando la antítesis de ambos pecados. De acuerdo a las Escrituras, lo contrario (y un antídoto en contra) del miedo pecaminoso es el amor. 1 Juan 4:18 explica “En el amor no hay temor; sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor.” Pero el amor es lo opuesto (un antídoto en contra) del pecado del egoísmo. De acuerdo a 1 Cor. 13:5 el amor “… no busca lo suyo [no es egoísta] …” Puedes tratar de ver esto como una ecuación.


Cuando permites que el miedo al rechazo de tu esposa te impida amarla de modo que no le muestras lo que es bíblicamente necesario que ella sepa de ti, estás siendo egoísta. En es momento, estás más interesado en cómo lo que le reveles pueda herirte que en cómo ayudar a tu esposa. Cuando fallas al amar a tu esposa (tu prójimo más cercano) de esta manera, simultáneamente fallas en amar a Dios, y por lo tanto quebrantas el primer y el segundo mandamiento (al amar a Dios y tu prójimo cf. Mt. 22:35–40).

3. Orgullo

El pecado del orgullo trae el más severo e inmediato juicio de parte de Dios. Te ciega ante otros pecados en tu vida y evita que te arrepientas de ellos. El orgullo es el Síndrome de Inmunodeficiencia adquirida (SIDA) del alma. Cuando una persona muere a causa de haber adquirido SIDA, realmente no muera a causa del SIDA. Más bien muere de enfermedades complicadas a causa del SIDA (neumonía, tuberculosis, meningitis, etc.). A diferencia de una catarata, el virus del SIDA de alguna manera ciega los ojos del sistema inmunológico de sus víctimas. Esto evita que su sistema inmunológico vea y consecuentemente destruya los virus y bacterias que al final de cuentas lo matará.

Como el SIDA, el orgullo te ciega no sólo de ti mismo, pero también de otros pecados escondidos en lo más profundo de tu corazón y de tu vida. Te hace odiar la corrección y la reprensión. Te esconde de tu pecado, justifica tu pecado, excusa tu pecado, y evita que te arrepientas de tu pecado. Te engaña haciéndote pensar que estás espiritualmente bien, cuando de hecho tienes un cáncer fatal y estás en la necesidad desesperada del Bálsamo del Gran Médico.

Escucha a Richard Baxter, el gran escritor puritano, describir (en mi versión contemporánea) la patología de esta terrible plaga del alma.

  El orgullo es una raíz profunda y un pecado que se auto preserva; por lo tanto es más difícil de eliminar y desarraigar que otros pecados. Se esconde para no ser descubierto … No permite que el pecador vea su orgullo cuando es reprobado; tampoco deja que lo confiese cuando lo ve; ni … que lo aborrezca o lo abandone … Aunque reconozca las evidencias del orgullo en otros, no lo ve en sí mismo. Cuando siente desprecio por la reprensión sabiendo que es una señal de orgullo en otros, no lo ve en sí mismo. Si tú tratas de curar a una persona orgullosa de cualquier falta, sentirás como si estás lidiando con una avispa o una culebra; pero aun mientras escupe el veneno de su orgullo contra el que lo reprende, la persona orgullosa no se da cuenta de su orgullo. Este veneno es una parte de su naturaleza y por lo tanto no siente que es dañino o tóxico … 

Antes de la caída, Adán y Eva estaban desnudos y no tenían vergüenza (Gen. 2:25). Esto no se refiere sólo al hecho de que no usaban ropa. Primordialmente habla de la total apertura, honestidad y franqueza que gozaban antes de que su orgullo les hiciera esconder sus pecados. En definitiva, lo que impide a un esposo y esposa gozar la intimidad de “una sola carne” que Adán y Eva conocieron en el jardín del Edén es el orgullo. Es tu orgullo el que se resiste a revelar a tu esposa las cosas que te avergüenzan. Ella por ser tu esposa tiene la necesidad bíblica de saber ciertas cosas de tu vida que afectan tu relación con ella. Por ser ella tu ayuda tiene la necesidad bíblica de saber ciertas cosas de tu vida que afectan tu relación con Dios (recuerda: Si Dios quiere que tu esposa creyente te ayude con algo ¡es que seas un mejor cristiano!) Cuando tú orgullosamente te resistes a revelarle estas cosas pecas contra Dios, contra tu esposa y contra tu matrimonio.

4. Pereza

Si vas a tomar seriamente los mandamientos que Dios te da como esposo, necesitarás invertir una cantidad considerable de tiempo, esfuerzo y reflexión para estudiar e implementar los pasajes específicos de la Escritura que he tratado de trazar en este libro. Es probable que tengas que cambiar tu manera de pensar, actuar, hablar y priorizar tus otras responsabilidades. Quizás tendrás que cambiar para dejar de ser una persona guiada por los sentimientos—que hace lo que sus sentimientos le dictan y deja de hacer lo que no le dictan - para ser una persona obediente - que hace lo que la Biblia requiere, tenga deseos o no. Estos cambios serán difíciles al principio, pero recuerda, existe algo más difícil que cambiar - no cambiar: Proverbios 13:15 dice “… el camino de los transgresores es duro.” (RV60). Así que tienes una opción: trabajar duro ahora con la esperanza de la bendición de Dios en el futuro, o seguir el camino “fácil” ahora sabiendo que te espera un camino difícil por recorrer bajo la disciplina de Dios en el futuro.

5. Ignorancia

¿Alguna vez te has detenido a considerar que el hombre era dependiente del consejo de Dios aun antes de caer en pecado? Si Adán necesitaba de la sabiduría de Dios en el huerto del Edén sin haber caído, ¿Cuánto más necesitas tú de Su sabiduría mientras intentas amar a tu esposa y vivir con ella con sabiduría?

  Ahora, si aún piensas que vivir sabiamente con tu esposa es imposible puede ser porque ignoras, no sólo las Escrituras, sino también el poder de Dios. Jesús una vez dijo acerca de otro asunto:

    ¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de Dios? (Marcos 12:24)

  En primer lugar, puede ser que no te des cuenta que las Escrituras te ordenan entender a tu esposa. 1 Pedro 3:7 no es un consejo, una recomendación o una sugerencia. Es un mandamiento. En otras palabras, ¡tienes que aprender cómo entender a tu esposa!

  En segundo lugar, puedes ser que no entiendas el poder de Dios. Siempre que veas en la Biblia un mandamiento que parece imposible de obedecer, debes recordar que Dios nunca pide a un cristiano obedecerle sin la provisión de tres fuentes poderosas.

    •      Dios promete darte sabiduría para obedecerle.

    Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. (St. 1:5)

  Si no sabes cómo obedecer debes pedirle a Dios que te enseñe. Esta promesa es primero porque usualmente es necesario saber cómo obedecer a Dios antes de poder hacerlo.

    •      Dios promete darte la capacidad para cambiar.

    Porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para su beneplácito (Fil. 2:13).

  Conforme caminas en fe para obedecer lo que Dios ha mandado en Su Palabra, Él provee el poder necesario para hacer lo que antes te parecía imposible. Santiago dice que el hacedor de la Palabra será “bienaventurado en lo que hace” (Stgo. 1:25).

    •      Dios promete darte el deseo de cambiar.

    Porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para su beneplácito (Fil. 2:13).

  Es después de que has obedecido lo que has aprendido que probablemente experimentarás el deseo de caminar en obediencia a las Escrituras.

  Estas tres promesas son hechas sólo a los cristianos quienes en dependencia del Espíritu de Dios y en conjunción con Su palabra, las reciben e implementan. Mientras lees esto, aprenderás cómo entender mejor a tu esposa y cómo cumplir mejor tus responsabilidades bíblicas hacia ella.