A ÉL TODA LA GLORIA!!!

viernes, 28 de agosto de 2015

Juan, a la verdad, bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos días



Tipo de Archivo: PDF | Tamaño: MBytes | Idioma: Spanish | Categoría: Capacitación Ministerial
Información 
 

Preparemos sermones Expositivos
Los Hechos de los apóstoles

Promesa acerca del Espíritu Santo
1 En el primer relato  escribí, oh Teófilo,  acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, 2 hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido. 3 A éstos también se presentó vivo, después de haber padecido, con muchas pruebas convincentes. Durante cuarenta días se hacía visible a ellos y les hablaba acerca del reino de Dios. 4 Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalén, sino que esperasen el cumplimiento de la promesa  del Padre, "de la cual me oísteis hablar; 5 porque Juan, a la verdad, bautizó en  agua,  pero vosotros seréis bautizados en  el Espíritu Santo después de no muchos días." 


LOS HECHOS de los APÓSTOLES

Introducción

A. IMPORTANCIA

El Libro de los Hechos tiene un lugar único en el Nuevo Testamento. Constituye el eslabón lógico entre los Evangelios y las Epístolas. Uno tendría mucha dificultad para leer y comprender las Epístolas de Pablo sin el fondo provisto por Los Hechos. Dos o tres ejemplos en 1 Tesalonicenses ilustrarán pronto el asunto. Pablo dice que él y su compañero habían “antes padecido y sido ultrajados en Filipos” (1 Ts. 2:2). Hechos 16:19–24 describe el trato vergonzoso. 

En otra ocasión Pablo escribe: “Por lo cual, no pudiendo soportarlo más, acordamos quedarnos solos en Atenas y enviamos a Timoteo… para confirmaros” (1 Ts. 3:1–2). Al leer Los Hechos descubrimos que Timoteo se unió al grupo en Listra en el segundo viaje misionero de Pablo (Hch. 16:1–3). También leemos en el capítulo 17 cómo Pablo fue forzado a abandonar Tesalónica y Berea por causa de la persecución de los judíos y se fue a Atenas. De allí volvió a enviar a Timoteo a Tesalónica. 

El Libro de los Hechos nos da asimismo el marco histórico para las epístolas paulinas (con excepción de las pastorales). Es la primera historia escrita de la iglesia, aunque sólo cubre un período de 30 años (30–61 ó 62 D.C.).


B. AUTOR

La voz universal de la iglesia primitiva declara que Hechos fue escrito por Lucas. Esto es especialmente significativo porque Lucas sólo se menciona tres veces en el Nuevo Testamento. Era común en la segunda y tercera centurias atribuir evangelios apócrifos, Los Hechos y varias epístolas a diversos apóstoles, pero no a un hombre desconocido. Esto es por sí solo un argumento fuerte en favor de atribuirle la paternidad literaria del Libro de los Hechos a Lucas.

Las tres referencias a Lucas están en las epístolas paulinas. En Filemón 24, Pablo incluye a Lucas en la lista de sus colaboradores. En Colosenses 4:14 habla de él, “como Lucas el médico amado” y en 2 Timoteo 4:11, escribe: “Sólo Lucas está conmigo.” Estas Escrituras demuestran que Lucas era compañero de Pablo, que era médico y que sólo él estaba con Pablo al finalizar sus días, probablemente atendiéndole como médico. La evidencia externa de que Lucas es el autor es adecuada. 

Grant escribe acerca del testimonio de Ireneo sobre Los Hechos en la primera parte de la segunda centuria: “No sólo usó, sino que proveyó la prueba clásica de que fue escrito por Lucas; la detallada información dada en los pasajes en que el sujeto es ‘nosotros’ (Hch. 16:9–1820:5–21:1827:1–28:16) indican que fue escrito por un compañero de Pablo que fue con él a Roma; este compañero tiene que haber sido Lucas, prisionero con Pablo en Roma (Col. 4:14) y más tarde (2 Ti. 4:11).” El Fragmento Muratorio (ca. 200 D.C.) dice:

  Además, los hechos de todos los apóstoles fueron escritos en un libro. Lucas los condensó para el más excelente Teófilo, porque los eventos individuales sucedieron en su presencia—como claramente lo demuestra omitiendo la pasión de Pedro, tanto como la partida de Pablo cuando este último salió de la ciudad [de Roma] para ir a España.

La evidencia interna, aunque no tan definida, es fuerte. Su punto básico nos lo da Ireneo, como ya hemos visto. Los pasajes en que el sujeto es nos (o nosotros) prueban que el autor de Los Hechos era compañero de Pablo. Existe un acuerdo casi universal entre los eruditos del Nuevo Testamento de que estos pasajes muestran tal unidad de estilo y de lenguaje como para indicar que la totalidad del libro fue evidentemente escrito por la misma persona. De los compañeros de Pablo mencionados con mayor preeminencia en sus epístolas, sólo faltan dos que no están citados en Hechos, Tito y Lucas. Cuando hay que elegir entre estos dos hombres, podemos dejar que la iglesia primitiva decida el asunto a favor de Lucas.

Otra evidencia interna necesita ser mencionada. En 1882, Hobart publicó un libro en el cual afirmaba que hay bastante empleo de lenguaje médico en el Evangelio de San Lucas y en Los Hechos para probar que el autor de estos libros tuvo que ser un médico. Harnack, el gran erudito alemán, prestó un fuerte apoyo a esa tesis. Después que él mismo hiciera su vigorosa investigación sobre el tema, escribió: “La evidencia es de fuerza abrumadora; de modo que para mí, no puede existir duda de que el tercer evangelio y el Libro de los Hechos de los Apóstoles fueran escritos por un médico.” 

Zahn declaró: “W. K. Hobart ha probado a satisfacción de cualquiera que esté dispuesto a evaluar la evidencia, que el autor de la obra de Lucas estaba familiarizado con el lenguaje técnico de la medicina griega y de esto se deduce que era un médico griego.” Moffatt sintió que el estudio de Harnack “ha demostrado esto de modo sumamente conclusivo”.6 A. B. Bruce, escribiendo sobre los Sinópticos en The Expositor’s Greek Testament toma la posición de Hobart en su comentario del Evangelio de Lucas.

Oponiéndose directamente a esto, Cadbury aseveró que Hobart estaba equivocado y que no hay evidencias de un lenguaje técnico médico en los libros de Lucas y Hechos. El escribió: “Es dudoso que su interés [el de Lucas] sobre las enfermedades y su curación excediera al de sus compañeros evangelistas u otros contemporáneos que no eran médicos, al mismo tiempo que las palabras que comparte con otros escritores médicos se encuentran también ampliamente en otra literatura griega para hacernos suponer que provienen de un vocabulario profesional.”

Con todo el respeto que a este escritor le merece la erudición de su antiguo profesor en la Universidad de Harvard, él no puede estar de acuerdo con esta categórica declaración. Aunque Hobart fue demasiado lejos en sus conclusiones, hay un residuo innegable de evidencia de que el autor del tercer evangelio y de Los Hechos muestra la perspectiva de un médico. 

El autor concuerda con Major cuando dice: “Sin embargo hay pasajes en los escritos de Lucas de los que no podríamos decir que prueban, sino que sostienen la hipótesis de que el autor era un médico.” En igual vena, Wikenhauser, después de notar que el “argumento lingüístico en sí mismo” no prueba que “sólo un médico pueda haber escrito los dos libros”, sin embargo añade: “A pesar de eso, la tradición no necesita ser abandonada, y todavía puede ser sostenida porque el autor manifiesta familiaridad con la terminología médica.”9

C. LUGAR DE ESCRITURA

Hay una tradición de que Lucas escribió Los Hechos en Acaya (Grecia). Pero parece más exacto asumir que lo hizo en Roma, donde él termina su libro (Hch. 28:16–31).

D. FECHA

En el siglo XIX muchos eruditos pretendieron que Hechos fue escrito a mediados de la segunda centuria. John Knox propuso ese criterio en años recientes. Pero pocos lo han apoyado. Moffatt sostiene que fue alrededor del año 100. Más popular ha sido el criterio de Goodspeed y Scott,14 de que Hechos fue escrito alrededor del año 90 D.C. Ambos creen que Lucas es el autor. Zahn creyó que la mejor fecha era la de 75 D.C.

Por otra parte, Harnack arguyó enérgicamente en favor de una fecha anterior al 70 D.C., “quizá tan temprano como el principio de la séptima década de la primera centuria”, es decir, poco después del 60 D.C. Torrey piensa que el tercer evangelio fue escrito alrededor del año 60 D.C. y Los Hechos, poco después. 

Parece razonable pensar que Lucas escribió su evangelio en los dos años que Pablo estuvo prisionero en Cesarea—o que por lo menos reunió sus materiales en esa época; y el Libro de Los Hechos durante el cautiverio de dos años que Pablo pasó en Roma. Esa es la deducción más natural sacada del hecho de que la historia termina en ese punto. Eso nos haría creer que el libro fue escrito alrededor del año 62 D.C.

E. PROPÓSITO

La escuela de críticos en Tubinga, Alemania, sostuvo en la última parte del siglo XIX que el propósito de Hechos fue reconciliar a los partidos de Pablo y de Pedro existentes en la iglesia que, por decirlo así, estaban a punta de espada mutuamente. Pero esta teoría “tendencista” ya ha sido abandonada a la luz de escudriñamientos de tiempos después. De hecho, Henshaw llega hasta a decir: “La investigación ahora ha refutado completamente esa teoría.”

Generalmente es sostenido por los eruditos actuales que el prefacio al Evangelio de Lucas (1:1–4) se aplica también a Los Hechos. Si es así, el propósito primitivo, como se declara allí, era que Teófilo pudiera “conocer bien la verdad de las cosas en las cuales había sido instruido”. Una lectura del libro mismo parece apoyar claramente la aserción de Clogg de que el objeto de Lucas era demostrar: “(1) El poder que poseyeron los apóstoles mediante el Espíritu Santo… (2) La expansión gradual de la iglesia, parcialmente numérica mediante este poder de los apóstoles, y parcialmente geográfica.”

Kirsopp y Silva Lake sugieren un triple propósito que quizá formara una declaración más adecuada del caso. Ellos declaran que entre los motivos para escribir el libro, estaban:

  a. Un deseo de probar la inspiración y dirección sobrenatural concedida a la iglesia el día de Pentecostés… b. Un deseo de demostrar que los mejores magistrados romanos nunca decidieron contra los cristianos… c. Un deseo puramente histórico de demostrar cómo la iglesia dejó de ser judía y llegó a ser helénica, porque los judíos rechazaron y los griegos aceptaron el mensaje de salvación.

F. TEXTO

Es necesario decir unas palabras acerca del texto de Los Hechos. Tiene algunos rasgos distintivos que no se encuentran en ningún otro libro del Nuevo Testamento.

Los eruditos han distinguido por lo general cuatro tipos de textos en el Nuevo Testamento. El primero es el texto Bizantino encontrado en la mayor parte de los manuscritos tardíos. Este sirvió de base al llamado Textus Receptus empleado en la versión inglesa King James. Es casi consenso univeral que este es el más pobre de los textos griegos.

El mejor de los textos es el que Westcott and Hort llamaron el texto Neutral (no editado). Este nombre, que causa tantas preguntas, ha sido abandonado casi completamente en la actualidad en favor de una designación más apropiada, el texto Alejandrino. En general éste se encuentra en los dos grandes manuscritos de la cuarta centuria, el Vaticano y el Sinaítico. Solamente los manuscritos papiros de partes del Nuevo Testamento son más antiguos que estos dos. Los traductores modernos emplean este texto que se basa en los más antiguos manuscritos.

El tercero de los textos es conocido con el nombre de texto Occidental y se encuentra en el codex de Beza (designado como D), desde la quinta centuria y también en la antigua versión Latina del Norte de Africa.

La cuarta familia más recientemente identificada por los eruditos es denominada texto Cesareano. El gran problema que confrontan los eruditos textuales es el interrogante de cuál, si es que hay alguna, de estas versiones occidentales representa las tradiciones genuinas. Pero parece dudoso que alguna de hecho pertenezca al texto original. Una comparación completa de los textos del Vaticano y el de Beza, con varias notas, puede encontrarse en el tomo III de Beginnings of Christianity (Comienzos del cristianismo).

Bosquejo Didáctico

          I.      Introducción, 1:1–26
      A.      Los Cuarenta Días, 1:1–11
      B.      Los Diez Días, 1:12–26

          II.      Testificando en Jerusalén, 2:1–7:60
      A.      Los Testigos Predicando, 2:1–47
      B.      Los Testigos Realizando un Milagro, 3:1–26
      C.      Los Testigos Perseguidos, 4:1–22
      D.      Los Testigos Orando, 4:23–37
      E.      Los Testigos Perseguidos, 5:1–42
      F.      Los Testigos Progresando, 6:1–7
      G.      Los Testigos Condenados a Muerte, 6:8–7:60

          III.      Testificando en Judea y en Samaría, 8:1–12:25
      A.      Testificando en Samaría, 8:1–25
      B.      Testificando al Eunuco Etíope, 8:26–40
      C.      Un Testigo Convertido, 9:1–31
      D.      Testificando en Judea, 9:32–43
      E.      Testificando a los Gentiles, 10:1–11:30
      F.      Testigos Perseguidos, 12:1–25

          IV.      Testificando al Mundo Gentil, 13:1–28:31
      A.      Chipre, 13:1–12
      B.      Asia Menor, 13:13–14:28
      C.      Concilio de Jerusalén, 15:1–35
      D.      Nuevamente en Asia Menor, 15:36–16:10
      E.      Macedonia, 16:11–17:15
      F.      Grecia, 17:16–18:17
      G.      Asia 18:18–20:38
      H.      Viaje a Jerusalén, 21:1–16
      I.      Jerusalén, 21:17–23:35
      J.      Cesarea, 24:1–26:32
      K.      Viaje a Roma, 27:1–28:16
      L.      Roma, 28:17–31

Sección I Introducción


El primer capítulo de Hechos es una introducción para todo el libro. Los “hechos” realmente comienzan en el capítulo 2 cuando el Espíritu Santo invistió y dio poder a los apóstoles y a otros para obrar efectivamente. El primer capítulo constituye un eslabón entre el Evangelio, finalizando en la ascensión y los comienzos de la historia de la iglesia en Pentecostés.

El contenido consiste en una breve declaración de lo que sucedió entre los 40 días desde la resurrección de Cristo y la ascensión (1–11) y la única descripción que tenemos de lo sucedido durante los 10 días entre ésta y Pentecostés (12–26). De este modo el primer capítulo es de gran significado histórico.

  A.      LOS CUARENTA DÍAS, 1:1–11

Aunque está insinuado que Jesús aparecía de tiempo en tiempo durante los cuarenta días (véase el diagrama B), aquí sólo se mencionan dos de esas apariciones. En la primera (4–5) El les manda aguardar la promesa del Espíritu Santo. En la segunda (6–9) El les da la promesa de poder para santificar.



    1.      El mandato (1:1–5)


Este párrafo propiamente puede ser llamado el prefacio o prólogo del Libro de los Hechos, aunque algunos restringen el prólogo a los dos primeros versos. Quizá esta sea la mejor conclusión: “Hechos comienza con una transición más que con un prefacio.” Generalmente es sostenido por los eruditos novotestamentarios de nuestra época que el prefacio de Lucas 1:1–4 tuvo el propósito de servir de prólogo al Libro de los Hechos.

Lucas se refiere inmediatamente al primer tratado (1). La palabra griega primer es protos, que en el griego clásico era empleada para el primero de tres o más artículos o párrafos. Esto ha hecho que algunos crean que Lucas se había propuesto escribir un tercer libro. Ellos sienten que esto ayuda a explicar por qué Hechos termina en forma tan abrupta. Pero la mayoría de los eruditos modernos concuerdan con Lumby quien escribe: “El uso de protos para el primero de dos cosas no era extraño en las últimas épocas del griego.” Como ejemplos de ello en el Nuevo Testamento tenemos: Mateo 21:28;1 Corintios 14:30Hebreos 8:79:15Apocalipsis 21:1

El empleo de “primero” por “anterior” es común en nuestro idioma actual. El término griego tratado es logos, traducido “palabra” en 218 de las 339 veces que se repite en el Nuevo Testamento. Aquí sólo se ha traducido “tratado”. Pero este empleo está justificado por Jenofonte (siglo IV A.C., quien habla de un “libro” de su Anabasis como un logos. El primer tratado es sin duda alguna el Evangelio de Lucas, que también está dedicado a Teófilo.

El Evangelio de Lucas y el Libro de los Hechos son las obras más extensas del Nuevo Testamento. Juntos constituyen una cuarta parte de su contenido. Es probable que los límites de estos dos libros fueron establecidos por el hecho de que era impráctico hacer un rollo de papiro de más de 12:5 metros de longitud. Lucas y Hechos ocuparían cada uno 11 metros—¡un rollo bastante incómodo!

El nombre Teófilo (“amante de Dios”) se encuentra sólo aquí y en Lucas 1:3 donde se le llama excelentísimo (véase el comentario al respecto). Algo se ha especulado sobre la razón de la omisión del título aquí. Blaiklock menciona tres razones posibles: “Un aumento en la profundidad de la amistad, el abandono de su oficio, o la conversión al cristianismo.” Pero quizá la sugestión más simple sea que Lucas no vio la necesidad de repetir su título.

Lucas dice que en su primer tratado, él escribió acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar. Algunos eruditos modernos han llegado a negar que la palabra comenzó tenga algún significado, sosteniendo que se trata de un mero auxiliar semítico—comenzó a hacer equivale a poco más que “hizo”. Pero F. F. Bruce objeta correctamente a ese punto de vista. El interpreta la cláusula, como lo hacen muchos otros comentadores: “Como el Evangelio nos enseña lo que Jesús comenzó a hacer y enseñar, así Los Hechos nos dicen lo que El continuó haciendo y enseñando por su Espíritu en los apóstoles, después de su ascensión.”

La doble expresión a hacer y a enseñar atrae la atención a los dos principales aspectos del ministerio de Jesús—sus obras y sus palabras. Ambas tenían la capacitación divina.

Lucas indica que en su primer tratado, el evangelio que lleva su nombre, él había descrito las obras y palabras de Cristo hasta el día en que fue recibido arriba (2). Es un hecho sorprendente que el Evangelio de Lucas, y sólo en éste, el relato termine con una descripción de la ascensión.

Después de haber dado mandamientos. Es un participio en griego, “habiendo mandado”. Sería mejor traducido en singular “habiéndoles dado mandamiento” (ASV). Esto se refiere a la gran comisión (Mt. 28:18–20) que fue el mandamiento final de Cristo a sus discípulos.

Padecido (3) es sólo usado aquí en el Nuevo Testamento para aludir a los sufrimientos y muerte del Señor. Las primitivas versiones inglesas tienen esta palabra en una media docena de lugares, siguiendo en ello a la Septuaginta que reza passio (gr., pathema, “sufrimiento”).

Se presentó (3) es la mejor versión. Literalmente, “El se puso al lado de ellos” en su aparición de post-resurrección, de tal manera que ellos no pudieran dudar que era El (cf. Lc. 24:30–31).

Pruebas indubitables es una sola palabra, “pruebas” (ASV), pero es un término enérgico (tekmerion), que se encuentra solamente aquí en el Nuevo Testamento. Significa “señal segura, prueba positiva”. Thayer la define como “evidencia indudable, una prueba, algo de lo cual se está seguro por completo”.9 Arndt y Gingrich dicen que significa: “Prueba convincente y decisiva”, pudiendo traducirse la frase, “por muchas pruebas indubitables”.

Apareciéndoseles durante cuarenta días quiere decir que Jesús apareció a sus seguidores de cuando en cuando durante ese período (véase el diagrama B) como vemos por los relatos de los evangelios. Este es el único lugar en el Nuevo Testamento donde se ha declarado la extensión de su ministerio después de su resurrección.

El tópico de la conversación de Cristo durante esos 40 días fue el reino de Dios. La frase, que se encuentra frecuentemente en los evangelios, significa el reinado o gobierno de Dios en los corazones de los hombres. Sin duda Jesús les habló de la naturaleza espiritual del reino. Pero la verdad penetró con mucha lentitud. Que todavía los discípulos consideraban el reino como si fuera algo político lo demuestra la pregunta del verso 6: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?

Estando juntos (4) en griego es una sola palabra (synalizomenos). Cadbury y Lake adoptan una versión alternativa encontrada en Eusebio, synaulizomenos, que significa: “pasemos la noche juntos.” Esta es base evidente para la versión “estando con ellos” (RSV). Probablemente sea una mejor traducción lo que se lee en la margen de las versiones inglesas: “comiendo con ellos.” Esto ha sido favorecido por C. S. C. Wilson en su traducción, “participando de la comida con ellos”.

Mandó no es la misma palabra en griego que encontramos en el verso segundo (leer el comentario respectivo). Abbott-Smith indica que la palabra empleada en el verso primero “señala más bien a los contenidos de un mandato”, mientras que la que tenemos ahora es empleada “especialmente para transmitir orden de un comandante militar”. Los discípulos no estaban todavía adecuadamente preparados para la mayor ofensiva contra el enemigo. De modo que su General les dio la orden de esperar (lit., “permanecer allí, cerca”) hasta que fueran llenos del Espíritu Santo para poder realizar su comisión.

El mandato de que no se fueran de Jerusalén sugiere que los discípulos estaban planeando su retorno a Galilea. Los líderes judíos de Jerusalén habían llevado a la muerte a su Maestro y naturalmente era de esperar que persiguieran a sus seguidores. Además, los ángeles en la tumba vacía les habían mandado decir, por medio de las mujeres, que debían encontrarse con su Señor resucitado en Galilea (Mt. 28:7;Mr. 16:7). Jesús se había encontrado allí con ellos (cf. Mt. 28:16–20Jn. 21:1–14). Por lo tanto parecía lógico que los discípulos retornaran a ese lugar.

Pero su Maestro tenía otros planes para ellos. El les ordenó que esperasen en Jerusalén la promesa del Padre; es decir, la promesa dada por el Padre (cf. Is. 44:2–5Ez. 39:28–29Jl. 2:28–29). Esta es una promesa, la cual oísteis de mí (cf. Lc. 24:49Jn. 14:162615:26). Rackham nota que el “súbito cambio del lenguaje indirecto al directo (les dijo no está en griego) es característico del estilo dramático de San Lucas”.

La declaración del verso 5 corre estrechamente paralela a las palabras de Juan el Bautista halladas enMateo 3:11Marcos 1:8; y Lucas 3:16. Exactamente como Jesús repitió el texto principal de la declaración de Juan (cf. Mt. 3:24:17), ahora aquí hace eco a la primitiva declaración del Bautista. El vigoroso énfasis sobre el bautismo del Espíritu Santo, como algo que es mayor y más esencial que el bautismo del agua, anticipa el impulso central del Libro de los Hechos. Cualquier forma de cristianismo que descuide el bautismo del Espíritu Santo es incompleta y prepentecostal. 

De hecho no ha cumplido la predicación de Juan el Bautista. Sin este bautismo no habría Libro de los Hechos y como consecuencia no habría iglesia cristiana en la actualidad. Sin el bautismo del Espíritu Santo en la experiencia personal no hay capacitación adecuada para una vida victoriosa y servicio efectivo.

La última cláusula del 5 dice literalmente: “No muchos días después de estos.” Williams comenta: “El curioso orden de palabras… puede ser una forma aramea (Torrey y Burney) o posiblemente un latinismo (Blass).” Probablemente signifique: “no muchos días después de hoy.”16

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lunes, 22 de junio de 2015

¡Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro del que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero!




El regreso literal de Cristo a este mundo, es el evento más reconocido y de mayor importancia en la Biblia, y que será acompañado por grandes eventos: Los justos muertos resucitarán, y los fieles de todas las edades serán llevados al cielo con Jesús.

La Biblia nos enseña que el día y la hora nadie lo sabe (Mateo 24:36). Pero sí podemos saber cuándo estará cerca, o sea, cuando se cumplan las señales indicadas en la Biblia (Mateo 24:33). Estas señales nos dejan ver la proximidad del clímax de la tierra. Tratar de pensar en el futuro, nos atemoriza; no todos miran hacia el futuro del mismo modo, unos creen que va a ser mejor, y otros que peor.

LAS COSAS VAN A MEJOR:

ø Creo que la ciencia y la tecnología pueden resolver casi cualquier problema.
ø Creo en la evolución. El hombre sigue progresando, y llegará lejos.
ø Creo que nos dirigiremos a los mil años de paz que la Biblia menciona.
ø Soy optimista y no podría tolerar que no fuese así.

LAS COSAS VAN A PEOR:

ø Creo que la tecnología nos ha metido en los problemas que tenemos. ¿Cómo nos podrá sacar?
ø Hemos arruinado el planeta, y por desgracia no tenemos otro.
ø Viajar al espacio puede ayudar algo, pero no es suficiente ahora.
ø Creo que el fin del mundo está muy cerca.
ø Algunos ponen fechas para el fin del mundo, pero nada ha pasado.
ø Me asusta que los “espiritualistas” hagan predicciones de muchas cosas que nos asustan.
ø Quisiera saber lo que la Biblia dice acerca de esto y quiero prepararme.

Al final de la lección, revise de nuevo las respuestas a las preguntas anteriores, y observe si piensa igual que antes, o si ha cambiado su opinión.

Vea lo que el apóstol dice en 2ª Pedro 1:19.

Sólo en las profecías de la Palabra de Dios podemos poner nuestra confianza y sabremos que no vamos a ser defraudados.

LECCIÓN 5. EL TIEMPO SE ESTÁ ACABANDO.

Lectura bíblica: Mateo 24.

Cuando los judíos regresaron de la cautividad babilónica, el templo fue reconstruido. Unos 500 años después fue reconstruido de nuevo bajo el rey Herodes, y éste fue el templo del tiempo de Cristo. No fue un edificio tan magnífico como el que edificó Salomón cientos de años antes, pero para los judíos era el edificio más sagrado en la tierra, y era el orgullo de su nación. Cuando Jesús predijo su destrucción, se levantó gran animosidad de parte de los enemigos de Cristo y se alarmaron hasta los seguidores de Cristo.

1. Cuando los discípulos quedaron solos con Cristo ¿cómo relacionaron la destrucción de Jerusalén con el fin del mudo? Mateo 24:3
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Quizás pensaron que la destrucción del templo y el fin del mundo ocurrirían al mismo tiempo. Al contestarles Cristo, les señaló varios eventos que predecirían a su segunda venida (Mateo 24:6-12). Haga una lista de algunas de las señales que Él dijo que sucederían antes de la caída de Jerusalén. El versículo 14 predice la predicación del Evangelio por sus seguidores. Los discípulos, con las iglesias que establecieron bajo la dirección del Espíritu Santo, progresaron para evangelizar el mundo. Después del 65 d.C. el mundo civilizado conocido había oído las buenas nuevas de la salvación a través de Cristo. Pablo dijo que se había predicado el Evangelio en todo el mundo en sus días (Colosenses 1:23).

2. ¿Qué señal dijo Jesús que indicaría la inmediata destrucción de Jerusalén? Lucas 21:20
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La ciudad de Jerusalén fue rodeada por el ejército romano en el 66 d.C. Después de un período de tiempo, este ejército se retiró. Los cristianos, reconociendo la señal dada por Cristo en Mateo 24:15-20, salieron de la ciudad para no regresar. En el 69 d. C. regresaron los romanos y destruyeron la ciudad en el año 70. Casi un millón de personas murieron o fueron vendidos como esclavos, pero ningún cristiano murió, porque estuvieron alerta, y obedecieron a las señales que Cristo les dio. El templo fue quemado completamente, como Cristo les anunció, a pesar de que los soldados tenían órdenes de no destruir el templo. Cristo, conociendo el futuro, les pudo anunciar cómo podían evitar ser destruidos.

3. ¿Por cuánto tiempo dijo Cristo que Jerusalén iba a ser desolada? Lucas 21:24
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La vieja Jerusalén y el lugar del templo han sido ocupados mayormente por otras naciones hasta 1967. Cuando los judíos tomaron posesión de la ciudad, en una ligera victoria, la porción de la profecía de Cristo fue cumplida en nuestros días.

4. ¿Cómo llamó Jesús al período de problemas que sus conciudadanos experimentarían después de la caída de Jerusalén? Mateo 24:21
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Después de la destrucción de Jerusalén, los fuegos de la persecución fueron encendidos. Los cristianos fueron sacados de sus casas y un gran número de ellos sellaron su testimonio con su sangre. Nobles y esclavos, ricos y pobres, sabios e ignorantes fueron matados sin compasión. Esta persecución comenzó bajo Nerón y duró cientos de años.

1. SEÑALES EN EL MUNDO NATURAL.

1. ¿Qué señales no comunes en los cielos se habían predicho como señales del fin? Mateo 24:29,30; Apocalipsis 6:12-14 “El sol ____________, la luna __________, las estrellas _________________”.
Estas señales ya han ocurrido. El famoso “día oscuro” del 19 de Mayo de 1780, el cielo fue oscurecido sin ninguna explicación atmosférica, y la luna en la noche se volvió roja como sangre. Descrita en 1869 en Webster Dictionary: “El día oscuro del 19 de Mayo de 1780, una notable oscuridad se extendió por toda Nueva Inglaterra, los pajarillos no cantaron y muchos animales se fueron a dormir, y en las casas encendieron velas. La oscuridad empezó a las diez de la mañana y continuó hasta la noche del siguiente día, pero hubo algunos grados de diferencia en algunos lugares. Durante unos días antes, el aire fue variable desde sur occidente y norte oriente. La causa de este fenómeno no es conocida”.

La caída de las estrellas ocurrió el 13 de Noviembre de 1833, fue una exhibición memorable, la más extensa lluvia de estrellas que jamás se haya conocido. Probablemente ningún otro fenómeno celeste ha ocurrido en Estados Unidos desde los primeros pobladores europeos de este calibre. El fenómeno fue observado con mucho interés, miedo y asombro. Mucho tiempo después del suceso, continuó siendo el tema de conversación más importante de todos.

2. ¿Cuál será el próximo evento después de estas señales en los cielos? Marcos 13:26.
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2.SEÑALES EN EL MUNDO POLÍTICO.

1. ¿Cómo Describe la Biblia el espíritu de guerra que caracterizará los últimos días? Apocalipsis 11:18; Joel 3:9, 10; Joel 2:30
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La palabra hebrea para esta expresión es “timroth”. El léxico hebreo lo define como una “columna o pilar de humo que se extiende hacia fuera en la cúspide, como una palmera”. ¿Ha oído alguna vez de nubes en forma de hongo? A Dios no le tomó por sorpresa cuando el hombre inventó la bomba atómica. Lea 1ª Tesalonicenses 5:1–3

Nadie quiere guerra, todos quieren paz; y a pesar de esto, cuando se está acabando una guerra, comienza otra. ¿Ha tratado alguna vez de mantener tres pelotas de playa debajo del agua? Cuando empuja una debajo del agua, otra sale a flote. Así pasa con las guerras.

3. SEÑALES DEL MUNDO SOCIAL.

1. Haga una lista de varias características de la sociedad en los últimos días.

2ª Timoteo 3:1-3,13 “Los hombres____________________________ (versículo 2) Y también
(1) ______________________________,
(2) ______________________________,
(3) ______________________________,
(4) ______________________________,
(5) ______________________________,
(6) ______________________________,
(7) ______________________________,
(8) ______________________________.


Alvin Toffler, autor del famoso libro “La crisis futura”, dijo: “Los matrimonios convencionales parecen ir en decadencia, por eso los padres homosexuales, matrimonios en grupo y poligamia, pudiera llegar a ser la tendencia del futuro”.

Sodoma y Gomorra, y el mudo del tiempo de Noé fueron un ejemplo de lo que muy bien puede existir justo antes de la venida de Cristo (Mateo 24:37-39). Estos lugares fueron destruidos por su maldad e inmoralidad. Un predicador dijo en una ocasión: “Si Dios deja que esta situación continúe mucho más tiempo como está, va a tener que disculparse con Sodoma y Gomorra”. En muchas ciudades se han desarrollado edificios de apartamentos con entradas enrejadas como el único modo de pasar, con guardias armados a la entrada. La gente tiene miedo, ¡la maldad ha llegado a su posible límite!

No es difícil imaginar lo que Dios piensa de la ola de maldad, (como pornografía y otros) que hay en nuestro tiempo. Lea Efesios 5:3-5.

4. SEÑALES EN EL MUNDO ECONÓMICO.

1. ¿Qué cuadro de turbación social e injusticia económica nos muestra Santiago, en los últimos días? Santiago 5:1–7
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En estos últimos años hemos visto crecer la tensión entre el obrero y el proletario. Oímos diariamente noticias de nuevas huelgas. Muchos acumulan riquezas, mientras millones mueren de hambre, y esto no va a terminar hasta que venga Jesús. El cristiano tiene que tener paciencia hasta que llegue ese momento. (Santiago 5:8).

5. SEÑALES EN EL MUNDO RELIGIOSO.

1. Haga una lista de señales sobresalientes en el mundo religioso durante los últimos días: 2ª Timoteo 3:4,5 Lucas 18:8 Mateo 24:12 2ª Pedro 3:3,4 Apocalipsis 14:6,7. El próximo evento a todo esto será la segunda venida (lea Apocalipsis 14:14).
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6. SEÑALES EN EL MUNDO CIENTÍFICO.

1. ¿En qué palabras gráficas se expresó el profeta Daniel sobre el desarrollo de la tecnología? Daniel 12:4
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La profecía se está cumpliendo ante nuestros propios ojos mientras vemos los reactores cruzando el cielo. La humanidad está corriendo de un lado a otro, el conocimiento crece rápidamente, se dobla en menos de diez años. No podemos conservar nuestros libros de texto al día. ¿Por qué creen que Dios retuvo el descubrimiento de la fisión nuclear, el indagar en el espacio exterior, la velocidad de los reactores y cohetes, el enredar con los secretos de la vida, hasta el presente? ¿Por qué creen que Dios nos mantuvo a la velocidad de Abraham y cegó las mentes de los hombres respecto de los secretos de Dios, hasta casi el final del siglo 20?

Cuando pensamos en ello, nos damos cuenta que no pudo hacer otra cosa. ¿Cómo podía permitir al hombre descubrir los ladrillos que construyen su poder, y entrometerse con el mismo principio de la vida, hasta que estuviese a punto de volver a este planeta y decir: “¡Señoras y señores, es tiempo de cerrar!”? ¿Necesitamos alguna otra gran evidencia de que estamos viviendo en las mismas puertas de su venida?

7. ¡EL TIEMPO SE ACABA! ¿Cómo podemos estar preparados?

¿Sigue encontrando difícil creer que Cristo puede regresar en nuestros días? Es muy fácil decir: “Puede no suceder aquí, puede no suceder ahora mismo”. Pero recuerde Pompeya, Pearl Harbor, el 11 de Septiembre, el 11 de Marzo, y los días de Noé. Todo ello pudo no suceder. Ellos pensaron que no iba a pasar. Pero sucedió. Y no estaban preparados.

El tiempo se está acabando, y Jesús va a regresar muy pronto. Este planeta inquieto y explosivo está literalmente conectado a su segunda venida. Pero esto no son necesariamente malas noticias. No es necesario que cunda el pánico.

1. Si estamos preparados para el regreso de Cristo, ¿cuál será nuestra actitud según nos acerquemos a ello? Lucas 21:27,28
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¿Nos parece que son malas noticias? ¿Parece el fin del mundo? ¡NO! Cristo fue el portador de las mejores noticias, él estaba hablando de rescatar un planeta perdido. Estaba hablando de la solución a nuestros problemas, si estamos listos. Esta es la única e importante pregunta: Dios está listo, este gastado planeta está listo, pero ¿estamos nosotros listos? Todo está listo excepto usted y yo. Determinemos con la ayuda del Todopoderoso, estar listos para ese día.

2. ¿Qué aviso nos dio Jesús para que no seamos sorprendidos cuando Él venga? Lucas 21:34
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3. ¿Qué deberíamos hacer para ser hallados merecedores de escapar de las cosas que van a pasar pronto sobre la tierra? Lucas 21:36

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Una pregunta para meditar:

¿Por qué cree usted que Dios nos ha dado señales que indican la cercanía de la segunda venida de Cristo? ¿Cómo se siente acerca de los acontecimientos que suceden ahora? ¿Es su deseo estar listo para la venida de Cristo? 

viernes, 12 de junio de 2015

Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano. Y Herodías lo aborrecía y quería matarlo, pero no podía,



¿ABORTAR O NO ABORTAR?

Si usted ha visto las convenciones políticas cuando finalizaba el verano, sabe que el partido político más prevaleciente en Estados Unidos ha adoptado una plataforma que enfáticamente afirma los mismos pecados condenados en Romanos 1:18-32. De hecho, en la versión que fue ratificada inicialmente, ellos no consideran adecuado reconocer a Dios (cf. Romanos 1:28).

Estos políticos abogan explícitamente por el asesinato de bebés no nacidos y quieren legalizar diversos tipos de perversión sexual. Por otra parte, tienen la intención de aprovechar el proceso legislativo para obligar a todos a aceptar y respetar su moral alterada.

No son cuestiones "políticas". Se trata de un ataque a gran escala a la Escritura usando (y abusando) el proceso democrático. Es un intento de redefinir el pecado como justicia y viceversa. Esto trae a la mente las palabras de Isaías 5:20: "¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!"

En resumen, ellos "cambiaron la verdad de Dios por la mentira" (Romanos 1:25).
Nosotros, los que amamos a Cristo y queremos honrarlo, no podemos quedarnos pasivos, en silencio mientras que los políticos de nuestra nación prosiguen una agenda tan nefasta. La Escritura condena expresamente no sólo a "los que practican tales cosas", sino también a aquellos que "se complacen con los que las practican" (Romanos 1:32).

El mes pasado prediqué dos sermones sobre cuestiones morales y bíblicas que se debaten en la arena política. El primero de la serie es tan urgente que lo hemos producido en masa; y hemos tomado la decisión -sin precedentes- de enviar automáticamente una copia en CD a cada persona en nuestra lista de correo. (Eso es cerca de 100.000 copias.) Usted debería tener ahora una copia de ese mensaje, titulado "El aborto y la campaña por la inmoralidad."

Quiero que también tenga la segunda parte de esta nueva serie. Se llama "La homosexualidad y la campaña por la inmoralidad"; y trata bíblicamente otro tema efervescente que está siendo ampliamente discutido en estos días. Para recibir su copia gratuita, sólo tiene que completar la tarjeta de respuesta adjunta y enviarla hoy mismo.

Usted podrá preguntarse por qué queremos hacer frente a estas cuestiones en vísperas de una elección. Después de todo, mi oposición a llevar la política partidista al púlpito es bien conocida. Escribí un libro entero sobre el tema. (Llamado Por qué el gobierno no lo puede salvar y, lamentablemente, ahora sólo está disponible en versión digital.) Pero muy rara vez menciono, mucho menos comento, acerca del proceso político.
Esto se debe a que la Verdad avanza en este mundo caído no por la fuerza o el poder político -no por la sabiduría humana o la influencia burocrática- sino por la proclamación del Evangelio y la predicación de la Palabra de Dios (1 Corintios 1:21). Debemos permanecer en esa tarea, y con la ayuda de Dios, lo haremos.

Pero el proceso político a veces se convierte en un medio para acelerar la propagación de la iniquidad y la injusticia. En este caso, los temas son claramente bíblicos, no meramente "políticos". Las perversiones sexuales y la matanza de los niños no nacidos son pecados atroces -en absoluto "derechos civiles"- de acuerdo a la Escritura. Cuando los políticos tratan de legalizar y regularizar estos males, son ellos quienes han propasado los límites de su función.

Durante este ciclo electoral, la inmoralidad flagrante ha sido decidida, enérgica y abiertamente integrada en la plataforma de un partido político nacional. No seríamos fieles a la Palabra de Dios             -seríamos culpables de no proclamar todo el consejo de Dios- si pretendiéramos que no está sucediendo. Usted recordará que Juan el Bautista confrontó la maldad en los más altos niveles del gobierno (Marcos 6:18). El suyo no fue un esfuerzo político, estaba tomando una posición de justicia, porque respondía a una autoridad superior a Herodes.

Permítanme ser claro: no estoy pidiendo su voto a favor de algún partido o candidato en particular; yo simplemente deseo exponer los temas bíblicos vitales que sustentan las agendas morales corruptas y están pasando como derechos civiles. Mientras hacemos esto, nuestro objetivo final es exaltar al Señor Jesucristo y llevar Su evangelio a los incrédulos. Después de todo, esto éramos algunos de nosotros (1 Corintios 6:11). Los incrédulos no son nuestros enemigos, sino nuestro campo de misión en necesidad de la verdad bíblica.

Siempre hemos creído y enseñado que la Palabra de Dios es siempre pertinente y totalmente suficiente para cada necesidad espiritual. En temporada y fuera de ella, en año de elecciones o no, nuestra misión es proclamar el Evangelio de la Biblia, enseñar a la gente lo que la Biblia quiere decir por lo que dice, ayudar a la gente a pensar bíblicamente acerca de los tiempos en que viven y equiparlos en sus ministerios a los demás.

Nos damos cuenta de que no estamos solos en nuestras convicciones o nuestra misión. El Señor nos ha rodeado de amigos como usted, celosos de la verdad bíblica, que ven que hay grandes necesidades espirituales a su alrededor, que reconocen la oportunidad que tienen de hacer un impacto y que están con nosotros, proveyendo para sustentar este trabajo.

El resultado es que muchos hombres y mujeres -algunos que anteriormente tenían poco acceso o interés en recursos bíblicos sólidos- nos están encontrando, están aprendiendo, creciendo e invirtiendo en los demás lo que hemos invertido en ellos. A través de su apoyo, usted forma parte de esa cadena de eventos que está haciendo eco en el cielo mismo. Gracias por sus oraciones y, a medida que nos acercamos al final del año, por su ayuda financiera. Que el Señor, quien ve, se lo devuelva, tanto en esta vida como en la vida por venir.

El que detiene el castigo, a su hijo aborrece. Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol


 

Ser padres en una cultura en contra de las “nalgadas”
Este tema es inexplicablemente desconcertante para muchos padres. En parte, la confusión se debe al tiempo en que nos toca vivir. Durante medio siglo, se ha popularizado un descrédito del castigo corporal como algo inherentemente impropio, contraproducente y perjudicial para el niño. La psicóloga, madre y notoria activista en contra del castigo corporal Penelope Leach resume la perspectiva humanista típica acerca del castigo corporal: “Creo que dar zurras a un niño, o darle palmadas, bofetadas, o sacudirlo, o pegarle, o darle con la correa, está muy mal. Creo también… que lejos de producir personas más disciplinadas, el castigo corporal hace mucho más difícil enseñar a los niños cómo comportarse”. Observe cómo iguala dar una azotaina (en las nalgas) a un niño con darle bofetadas en la cara, puñetazos, sacudirlo, darle azotes o darle con los nudillos. Esas cosas no son lo mismo; y no deberían asemejarse a la vara de la disciplina administrada con amor.
Los que se oponen al castigo corporal citan a menudo estudios y estadísticas que parecen apoyar sus hallazgos, pero precisamente debido a que comienzan identificando actos brutales de violencia contra niños con una disciplina corporal administrada de forma apropiada, sus resultados son distorsionados. Lógicamente, los castigos crueles y la violencia bruta contra los niños están mal, son contraproducentes y antibíblicos.
La Biblia señala, sin embargo, la vara de la disciplina como un aspecto necesario de la crianza de los hijos. De hecho, la Biblia contradice de plano a los que en la actualidad se oponen al castigo corporal: “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece” (Pro. 13:24). “La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él” (22:15). “Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol” (23:14; ver también 10:13; 19:18).
Además, según un artículo del año 1998 del U.S. News and World Report, “los expertos en crianza infantil” han basado todas sus conclusiones en contra del castigo corporal “en unos datos de investigación que en el mejor de los casos son cuestionables, y en el peor, muy defectuosos”. Según dicho artículo, algunos estudios recientes indican que las “nalgadas”, cuando se emplean de manera apropiada, hacen que los niños “se sientan menos inclinados a pelearse con otros y más inclinados a obedecer a sus padres”. De hecho, en un estudio muy exhaustivo, el psicólogo Robert E. Larzelere, director de investigación residencial en Boys Town, en Nebraska, encontró que ninguna otra técnica de disciplina, incluyendo el “tiempo fuera” y la pérdida de privilegios, tuvo resultados más beneficiosos para los niños menores de trece años que los azotes no abusivos, en términos de conseguir que los niños cumplan los deseos de sus padres.
Muchos de los que se oponen al castigo corporal sencillamente no están dispuestos a contemplar los hechos y las estadísticas de manera racional. Un crítico del castigo corporal dice abiertamente que, en lo que a él respecta, “golpear a los niños no es un tema al que se pueda aplicar un debate racional. Es una manifestación más de la explotación singular de los Estados Unidos de los niños como modelos para normas de comportamiento absolutistas y castigos austeros que los adultos no se impondrían a sí mismos.” (Mike A. Males, The Scapegoat Generation, 116).
Los padres cristianos no deben ser engañados por estos "expertos". La Escritura misma recomienda la disciplina corporal y advierte a los padres para que no abandonen el uso de la vara. Al final, se verá que los hechos están de acuerdo con la Palabra de Dios. Y en ese orden de ideas, el artículo del U.S. News ofrece, en realidad, algunos consejos muy sólidos: "Una de las lecciones de la controversia con respecto a las “nalgadas” es que si los padres lo hacen o no, importa menos que la forma en que lo hacen... Una sola palabra de reprobación puede hacer que un niño sensible llore, mientras que un joven más enérgico podría necesitar medidas más fuertes. En definitiva, las  nalgadas deben hacerse en privado para evitar a los niños humillación; y sin ira" (Fuente de Internet).
Valdría la pena reiterar el hecho de que la disciplina de los padres no debe perjudicar al niño. Nunca es necesario que sus hijos tengan moretones con el fin de golpearlos lo suficiente para que entiendan. Las nalgadas deben administrarse siempre con amor y nunca cuando el padre está en un ataque de rabia. Ese tipo de disciplina es realmente abusiva, incorrecta y perjudicial para el niño ya que destruye el ambiente de crianza amorosa e instrucción que Efesios 6:4 describe.
Además, las nalgadas no son en absoluto el único método que los padres deben administrar para disciplinar. Hay muchas otras formas viables de castigar a los niños que, en ocasiones, se pueden utilizar además de la vara. Si el niño responde inmediatamente a una reprimenda verbal en una situación dada, una paliza probablemente no es necesaria. Otros castigos, tales como la quita de privilegios, también se pueden utilizar como alternativas ocasionales a la zurra si el caso lo requiere.
Gran parte de nuestra disciplina parental debe ser totalmente positiva. Los padres pueden y deben orientar a sus hijos al recompensarlos por su buen comportamiento, así como castigarlos por su mal comportamiento. Ambos lados de la ecuación son importantes. La motivación positiva es totalmente legítima y puede a menudo ser un medio eficaz de lograr que los niños obedezcan. Nótese, en efecto, que la promesa de Dios en el quinto mandamiento es una motivación positiva. El mandamiento fue reforzado con una promesa, no con una amenaza. A menudo es apropiado decir a su hijo: "Si haces esto, te recompensaré de este modo."
La disciplina equilibrada involucra a los refuerzos positivos y negativos. De hecho, podríamos resumir toda la disciplina diciendo que significa dar la recompensa adecuada a la conducta. Cuando la conducta (incluyendo las actitudes y las acciones) es buena, una recompensa positiva está justificada. Cuando la conducta es mala, corresponde una recompensa negativa. Es realmente así de simple.
Sin embargo, los padres parecen irremediablemente confundidos acerca de estos temas. Incluso muchos padres cristianos que conozco están prácticamente paralizados por el temor acerca de cuándo, cómo y cuánto disciplinar a sus hijos. Pero lo qué dice la Escritura es claro: Usted tiene un hijo depravado y necio; y si usted quiere que él no sea tan necio, dele unas nalgadas (Prov. 22:15). Usted tiene una responsabilidad solemne ante Dios de proveer a su hijo un ambiente de crianza e instrucción en donde siempre estará expuesto a la verdad de Dios (Deut. 6:6-7). En resumen, es necesario tener cuidado de no provocar a sus hijos a la ira, sino criarlos en disciplina y amonestación del Señor (Efesios 6:4).
 

Fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir … no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo





Si analizamos el sentido de las principales voces griegas que se traducen por «redimir», «rescatar» o «redención», llegamos a esta definición del concepto: «Libertar a un esclavo o cautivo mediante el pago del precio del rescate.» Hemos de tener en cuenta que, cuando los evangelistas y apóstoles escribían el Nuevo Testamento bajo la guía del Espíritu Santo, la institución de la esclavitud estaba muy extendida por todo el imperio romano, y millones de seres humanos, apresados durante las campañas militares de Roma o nacidos de padres esclavos, gemían bajo este triste yugo. Algunos esclavos ocupaban puestos importantes en las casas de sus amos y otros podían ser más cultos que los mismos amos, pero ninguno podía disponer libremente de su persona. El profundo anhelo de todos ellos era ser redimidos, y algunas veces, fuese por sus propios esfuerzos en acumular el dinero necesario o fuese por la bondad de un bienhechor, les era posible llevar al templo el precio del rescate, y entonces, mediante un acta de liberación levantada por el sacerdote pagano, quedaban rescatados. Los autores sagrados dan un sentido espiritual a esta liberación, que ya se había indicado simbólicamente en el Antiguo Testamento, donde se habla de la «redención» del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto (Ex. 6:6; 15:16, etc.). El concepto se desarrolla mucho más en los Salmos y en el profeta Isaías, pero, desde luego, las idicaciones del Antiguo Testamento no pueden hacer otra cosa sino anticipar parcialmente, en símbolo y figura, la gran obra redentora de la Cruz.


   II.      La esclavitud espiritual

La esclavitud espiritual tiene su origen en la caída y el pecado del hombre—pues la verdadera libertad se halla sólo en la esfera de la voluntad de Dios—y afecta a todas la esferas de la vida. Nótense las siguientes formas de sujeción que se mencionan en los evangelios y las epístolas:
A. «Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo que todo aquel que hace pecado es esclavo del pecado» (Jn. 8:34). Se trataba de judíos orgullosos que se estimaban como libres por ser descendientes, según la carne, de Abraham; pero, de hecho, iban ciegamente donde les llevaba el impulso de su pecado no confesado: eran esclavos.
B. Pablo dice a Tito que Cristo «se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad» (Tit. 2:14), donde la palabra «iniquidad» quiere decir «ausencia de ley», o sea, el espíritu de rebeldía. El hombre quiere seguir sus propios impulsos egoístas, sin someterse a Dios, pero su mismo afán de «libertad» llega a esclavizarle más.
C. Con el fin de hacer ver al hombre su pecado, Dios impuso la Ley, pero el esfuerzo carnal de cumplirla es en sí una dura servidumbre, y la Ley quebrantada no puede hacer más que maldecir y matar a su infractor (Gá. 3:13, 23).
D. Por aceptar la sugerencia del diablo y desobedecer a Dios, el hombre se puso bajo el poder de este gran enemigo, y sólo Cristo puede librarle (Hch. 26:18).
E. Los hombres, a pesar de su orgullo y su deseo de independizarse de Dios, saben que la muerte pondrá fin a sus afanes y devaneos, y, por el temor de la muerte, están toda la vida sujetos a servidumbre (He. 2:14 y 15).
F. Pedro nos habla de ser rescatados de nuestra «vana manera de vivir», vacía y frustrada, en la que ningún propósito humano se logra plenamente (1 P. 1:18 y 19).
G. El temor de los hombres esclaviza al ser humano, pero el que teme a Dios pierde todo otro temor (Mt. 10:28; Hch. 4:13, 20; 5:29, etc.).
H. Todas las condiciones y las circunstancias « del presente siglo malo» esclavizan, pero Cristo se dio a sí mismo para librarnos de ellas (Gá. 1:4).


   III.      El Libertador

En el Antiguo Testamento era el «pariente cercano» quien tenía el derecho y la obligación moral de redimir, como Booz en el libro de Rut. Por la Encarnación, Cristo se hizo el Hijo del Hombre y el postrer Adán, tan íntimamente ligado a la raza de los hombres que adquirió el derecho de representarnos y redimirnos. Su naturaleza divina da valor infinito a todo cuanto hace a nuestro favor. Nótese que las citas siguientes subrayan la entrega personal de Cristo como medio de procurar la redención: 1.a Corintios 1:30; Gálatas 1:4; 3:13; 4:5; Efesios 1:7; 1.a Timoteo 2:5 y 6; Tito 2:14; Apocalipsis 5:9.


   IV.      El precio del rescate

«Fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir … no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo …», declara el apóstol Pedro (1 P. 1:18 y 19). «Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos», dijo el Señor de sí mismo (Mr. 10:45). Por la definición que hemos dado de la sangre en el capítulo 7, se verá que el precio del rescate es igual en las dos citas, pues la sangre es la vida de Cristo de precio sin límites, que entregó sin reserva en el sacrificio de la Cruz. Su muerte fue la muerte de todo, y a los ojos de Dios terminó con todos los efectos de la caída (He. 2:14 y 15; Ef. 1:7; He. 9:14, 26–28; 10:12–24).


   V.      La vida de liberación

La resurrección del Señor, vencedor del diablo, del pecado y de todos sus efectos, inaugura una nueva creación donde hay perfecta libertad en cuanto a todas las formas de esclavitud que se mencionan arriba; pero es necesario apropiarse por la fe de todo el significado de nuestra identificación con Cristo en Su muerte y Su resurrección. Ahora bien, muchos creyentes son como Lázaro cuando salió de la tumba: «atadas las manos y los pies con vendas». Tienen vida, pero se desenvuelven con dificultad porque no se han dado cuenta de que son libres. El Señor dijo de Lázaro: «Desatadle y dejadle ir», y eso es lo que hace falta para todos los creyentes. El secreto es la santificación, que consiste en la apropiación total de la obra de la Cruz.